A Kike Barja le tocó entrar de sopetón en el partido cuando Raúl Moro se marchó lesionado del terreno de juego en el minuto 37. El extremo de Noáin completó una buena actuación, se pegó con todos y marcó su segundo gol en Liga, el que alimentó durante cinco minutos la posibilidad de conseguir un empate contra el Atlético que nunca llegó. Y para rematar, ejerció de portavoz rojillo delante del micrófono de Movistar, despachándose a gusto, aunque con educación, contra la actuación arbritral.
“Ha sido un partido más que digno del equipo, contra un equipo de mucho nivel, pero hay decisiones que marcan los partidos. Las decisiones de VAR pueden ser correctas, pero hay una falta muy clara de Pubill a mí, una jugada en la que que se desentiende el balón con 1-0, 30 minutos por delante y que es una segunda tarjeta clarísima”, explicó Barja.
El canterano rojillo añadió que “no puede ser, o sea, es algo muy claro, entonces uno se va enfadado porque hay que hacer muchas cosas bien contra un equipo de este nivel para ganar, y si encima todas las cositas pequeñas van del lado del equipo grande, como toda la vida, pues uno se va muy enfadado a casa”, opinó Barja.
En cualquier caso, el navarro defendió que sus piques con Pubill y Llorente -“han sido acciones de partido y ha sido muy honesto el juego con ellos”, dijo- y, para demostrar su objetividad, no quiso hablar del posible penalti de Lenglet a Budimir en el minuto 94 porque “esa jugada no la he visto”, pero insistió en que “nos jugamos mucho todos los equipos, sobre todo los humildes que peleamos por seguir en Primera, y cansa que estas cositas caigan siempre del lado de los mismos”.