Fue una de las grandes ventas de Braulio y ahora queda libre tras descender a Segunda División de Polonia
Luis Perea salió de Osasuna al Leganés a cambio de 3 millones de euros en 2020 y ahora es agente libre a pesar de tener un año más firmado con el Arka Gdynia
Salió de Osasuna por 3 millones de euros y un 15% de una futura plusvalía, y se ha convertido, junto a la del Chimy Ávila y Jesús Areso, en una de las mejores ventas realizadas por Braulio Vázquez desde que aterrizó a la dirección deportiva de la entidad rojilla, y ahora ha quedado libre tras descender a la Segunda División de Polonia con el Arka Gdynia, pese a tener un año más de contrato con el conjunto polaco. La venta de Luis Perea (Alcalá de Henares, 25 de agosto de 1997) al Leganés en agosto de 2020 le convirtieron en uno de los traspasos más importantes de la historia reciente de Osasuna y en uno de los negocios más rentables ejecutados por la mencionada dirección deportiva rojilla en la última década.
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La operación sorprendió eal tratarse de un jugador que apenas había disputado menos de una veintena de encuentros oficiales con Osasuna. El Leganés, recién descendido a Segunda División, apostó fuerte por un jugador que apenas había tenido continuidad en El Sadar, pero al que, en términos personales, le vino bien una cesión en el Alcorcón. La oferta fue irrechazable: tres millones de euros fijos y un 15% de la plusvalía de una futura venta para Osasuna. El acuerdo fue anunciado oficialmente por ambos clubes y supuso un importante ingreso para las arcas rojillas, mientras en su nuevo destino estaban plenamente convencidos de haber acertado con la inversión realizada.
Perea se marcha al Leganés por tres millones de euros
Para comprender la dimensión de la operación hay que remontarse a 2017. Luis Perea llegó a Tajonar procedente del Atlético de Madrid B para incorporarse a Osasuna Promesas. Era un futbolista joven, con condiciones físicas sobresalientes y margen de crecimiento, pero lejos de figurar entre los nombres más mediáticos del panorama rojillo. Su progresión en el filial le abrió las puertas del primer equipo. Con Jagoba Arrasate encontró oportunidades durante la temporada del ascenso a Primera División, pero la competencia en el centro del campo limitó posteriormente su protagonismo en el equipo. En busca de minutos, salió cedido al Alcorcón durante la campaña 2019-20. Aquella decisión terminó siendo clave para que el Leganés diera el paso definitivo y acometiera su fichaje.
Un viaje por el extranjero
Tras su cesión al Alcorcón y su fichaje por el Leganés, Luis Perea salió cedido a Grecia antes de regresar al Leganés y recalar en el Racing de Ferrol. Sin éxito en España, el mediocentro volvió a traspasar las fronteras y Polonia fue su destino, enrolándose en las filas del Arka Gdynia, de la primera división. Sin embargo, y pese a firmar al menos por dos años con el conjunto polaco, el descenso a la segunda división del país ha supuesto que la entidad le comunique al jugador que queda libre y deberá buscarse nuevo destino.
Luis Perea, Chimy Ávila y Jesús Areso
Con el paso del tiempo, la venta de Luis Perea continúa siendo recordada como una de las decisiones más acertadas de la dirección deportiva rojilla. No porque el centrocampista alcanzara una condición de estrella en Pamplona, sino precisamente porque Osasuna supo maximizar el valor de un jugador incorporado para el filial y convertirlo en una fuente de ingresos extraordinaria dado el escaso protagonismo que tuvo con el primer equipo.
Años después, dos ventas más han sido reconocidas a la dirección deportiva. Braulio Vázquez supo entender que el ciclo del Chimy Ávila en Pamplona había terminado, y lo vendió al Betis en la temporada 2023/2024, poniendo fin a cuatro años y medio del rosarino en Pamplona, en los que llegó a disputar un total de 123 encuentros oficiales entre todas las competiciones (Liga, Copa del Rey y Conference League) y en los que puso su firma a 29 goles. Una operación que rondaba los 6 millones de euros terminaba con el argentino cambiando de aires que se distribuía, tal y como desveló el club rojillo, en 4 millones de euros fijos que percibía del Betis, un 10% de los derechos de Raúl García de Haro, del que la entidad ya poseía el 65%, y la renuncia a una parte del salario pendiente de cobro que el club exigió al futbolista. Además, Osasuna conservaba el 20% de la plusvalía de una posible futura venta de Chimy Ávila en caso de que el Betis traspase al jugador a otro club. Dentro de las cantidades acordadas figuraban 700.000 euros en forma de variables que se dividían en dos bloques de 22 encuentros oficiales disputados por el ariete, sin importar la cantidad de minutos con los que contara en los mismos, llegándose a cumplir en octubre de 2025.
La venta de Areso al Athletic se convierte en la segunda más cara de la historia de Osasuna
Capítulo aparte merece el tema de Jesús Areso. Osasuna supo jugar sus cartas para repescar al jugador después de que se quedara un año en la grada por no querer renovar su vínculo con el Athletic mientras estaba en el filial, y cuando le restaba un año para finalizar su contrato con la entidad rojilla, el propio Athletic pagó el importe que figuraba en su cláusula de rescisión. Un montante económico que ascendía a los 12 millones de euros y que, tras la salida de Raúl García al Atlético de Madrid por 13 millones, le convertía en la segunda venta más cara de la entidad navarra.
