DESPUÉS de cuatro años de restauración y 4.291.304 euros invertidos por la Fundación Caja Madrid, el Ayuntamiento, el Arzobispado de Pamplona y Tudela y el Gobierno de Navarra, la catedral de Pamplona luce nuevo rostro, ya que hoy se inauguran la sala de fábrica, ubicada en la antigua casa del campanero y la fachada, poniendo punto y final al proyecto cultural de restauración de la fachada del edificio nacido en 2006.
Esta sala de más de 300 metros cuadrados es una exposición permanente en la que se relatan, a través de múltiples medios audiovisuales y gráficos, acontecimientos relativos al diseño y a la construcción de la fachada, la importancia arquitectónica de la obra, la función cultural de sus campanas y el proceso de restauración al que ha sido sometido el conjunto.
Recibe el nombre de fábrica porque, según Gabriel Morate, director del Programa de Conservación del Patrimonio Histórico Español de la Fundación Caja Madrid, "no hay piezas artísticas como tal, lo que pretendemos es explicar la historia". Asimismo, Morate confesó que lo que más sorprende es "poder verlo porque siempre está cerrado al público".
Supone una oportunidad poder acceder a este espacio lleno de historia cuyo discurso cultural y didáctico se articula a través de siete ámbitos. Los cuatro primeros (la casa del campanero, el dormitorio, la cubierta de las naves laterales y el interior de la fachada) están dedicados a la construcción de la fachada, mientras que las tres restantes referencian al mundo de las campanas, del campanario y de los campaneros.