Ya están en su nueva ubicación de Taconera las estatuas de los reyes que se retiraron en el mes de diciembre del paseo de Sarasate. Hoy, completamente restauradas, han quedado colocadas las últimas tres sobre sus peanas junto con el otro grupo de tres que también fue retirado del paseo el 4 de diciembre.
Para garantizar la seguridad y la integridad de las estatuas durante el traslado, se instalaron unas jaulas metálicas a su alrededor, para facilitar que una grúa pudiera alzarlas y trasladarlas. Así, primero, las esculturas fueron trasladadas a un almacén municipal situado en la Taconera. Una vez liberadas las esculturas de sus bases, las peanas se desmontaron en cada una de las piezas de cantería que las forman, que fueron numeradas para ser reconstruidas en la Taconera. Finalmente, con las bases listas, las tres primeras esculturas fueron reubicadas mediante grúa, un proceso que se ha repetido hoy con las tres últimas.
Ahora quedará pendiente rematar su nuevo espacio de exhibición, adecentando el entorno ajardinado de las bases de las esculturas. Las estatuas, que hasta el pasado septiembre se situaban en los parterres de la zona oeste del paseo de Sarasate, ahora se sitúan en un parterre de la Taconera en el que fue necesario realizar excavaciones para la apoyar la cimentación de estas obras escultóricas que, con sus bases, alcanzan entre 6 o 7 toneladas. El siguiente paso será reponer y resembrar esa zona del parterre en torno a las peanas.
Nuevos 'vecinos' para Julian Gayarre
Este proceso que se ha extendido durante unos meses y se ha ido ordenando por fases, supone una puesta en valor del patrimonio de la ciudad en una operación que ha requerido la coordinación de múltiples agentes. Las estatuas reales darán un nuevo aspecto al espacio del Parque Histórico en el que se ubican, un parque en el que ya hay otras obras escultóricas para el disfrute público (la fuente de Mariblanca o las esculturas de artistas como Hilarión Eslava, Julian Gayarre).
Las estatuas de piedra fueron creadas en el taller del escultor barroco italiano Doménico Olivieri y compradas para el Palacio Real de Madrid en 1885. Son figuras ideadas para colocarse en altura, al parecer con destino a la balaustrada alta que corona el edificio monumental, por lo que presentan uno rostros esculpidos con poco detalle.
El pasado septiembre un equipo de restauración comenzó a trabajar sobre las estatuas sobre el terreno con técnicas manuales y aplicando biocida. Las medidas fueron consensuadas con la Institución Príncipe de Viana y se realizaron bajo la supervisión de sus especialistas en restauración. Los trabajos los está ejecutando la empresa Sabbia Conservación y Restauración SL, adjudicataria del contrato para el traslado y restauración de las esculturas, con un presupuesto de 155.577 euros.
El parque de Taconera, el más antiguo de Pamplona, sirve de encuentro a tres barrios, Ensanche, San Juan y Casco Antiguo. Es un parque de inspiración versallesca que en 1678 se convirtió en municipal. Es una zona de tránsito frecuente que alberga distintas especies de flores y árboles, senderos, bancos y fuente, además de un minizoo. Ahora, los seis reyes, flanquean la muralla de los fosos, cerca de la escultura de Julián Gayarre.