El Sadar siempre ha sido territorio de carácter. "Aquí no sois nadie", rezaba una recordada pancarta dirigida a los jugadores del Real Madrid. De duelos intensos, de miradas desafiantes y de noches que se quedan grabadas en la memoria colectiva del osasunismo. Una de ellas tuvo como protagonistas a Walter Pandiani y Cristiano Ronaldo. El exdelantero rojillo ha vuelto a poner palabras y contexto a aquel episodio del año 2011 en una conversación distendida con Josep Pedrerol en El Cafelito, dejando claro que, más allá del nombre propio, aquello fue “una cosa del fútbol”.

Pandiani sitúa el origen del conflicto lejos del foco mediático que acabaría teniendo. “El problema no fue conmigo, fue con Camuñas”, explica. Según su relato, Cristiano empujó en un par de ocasiones al entonces jugador de Osasuna porque este se interpuso para evitar que sacara rápido. “Y yo fui, que era más grande que Camuñas, a imponer un poco de respeto ahí”, resume con naturalidad.

El uruguayo reconoce que el ambiente ya venía cargado desde antes del pitido inicial. “Yo ya estaba enfadado un poco desde el inicio, porque desde la grada a él le gritaron de todo antes de empezar el partido”, señala, antes de añadir un detalle revelador: “Y él empezó a tirar tiros libres a la gente. Por ahí arrancó todo”. Entonces le dedicó aquella titánica mirada. El intercambio de empujones fue el siguiente paso inevitable en un escenario como El Sadar, con más jugadores implicados y el árbitro tratando de poner orden.

La escena no se quedó en el césped. Pandiani desvela que Cristiano llegó a preguntarle “quién era” y cuánto cobraba. “¿Y quién era yo? Para empujarlo, para decirle cualquier cosa a él”, ironiza. En el túnel de vestuarios, admite, “hubo un poco de movimiento, pasaron cosas”, aunque sin entrar en demasiados detalles. El choque lo ganó Osasuna precisamente con gol de Camuñas (1-0). Luego Cristiano Ronaldo dijo que en el Reyno de Navarra (así se denominaba entonces El Sadar) hubo "antifútbol", pidió sancionar a los jugadores de Osasuna y los acusó de ser "envidiosos": "Hacen eso porque les gustaría jugar en el Real Madrid".

Camuñas, celebrando el gol de la victoria ante el Madrid. Mikel Saiz

Aquellos hechos provocaron una 'riada de bilis' desde la prensa madrileña. El periodista Miguel Serrano le dedicó al jugador rojillo en la contraportada de Marca un artículo en el que denominaba a Pandiani un "tipo indeseable y malintencionado". "El Rifle le llamaban en Uruguay. Nunca un apodo se ajustó menos a la realidad, porque este chico con alma de barra brava y cara de malo de película de presidiario pasará a la historia del fútbol por ser el único delantero del mundo que acabó su carrera con más codazos que goles". El artículo obligó al club rojillo a salir a defender a su jugador. Pachi Izco era el presidente en aquella época.

Donde el ‘Rifle’ sí hace cierta autocrítica es en la gestión posterior. “Después la prensa ve todo eso y te busca, te busca la boca. Y yo, en vez de callarme, todavía tiré fruta y fue peor”, reconoce. Aun así, no escatimaba en sinceridad al describir al portugués: “Es un fenómeno, pero le falta un poquito… igual le falta algún tornillo para hacer las cosas que hace”. El Rifle, que acostumbraba a acudir a los entrenamientos en Tajonar conduciendo su llamativo camión rojo, decía que es Ronaldo quien "genera todos los problemas con sus gestos y su formas de actuar chulescas", algo que "tendría que mirar la Federación".

"Hay que saber de dónde se viene, que es lo fundamental, ser más humilde", y apuntaba: "Cuando Ronaldo gane la Copa o la Supercopa igual le escucho algo más. Que mire al mejor del mundo para ver si recorta, encuadra y aprende alguna cosita más".

Pandiani: "Tanto lloraste que al final te lo dieron"

Pandiani, pasados aquellos hechos, lanzaba de vez en cuando algún zasca al delantero portugués. Dos años después utilizó Twitter para cargar contra Cristiano después de que el luso recogiera entre lágrimas el Balón de Oro que le acreditaba como mejor jugador del año 2013. "Tanto lloraste que al final te lo dieron. ¡Felicitaciones! Pero sos el mejor del momento, no del 2013", publicó el Rifle en un tuit que después borró.

El episodio creció con declaraciones cruzadas, risas de Cristiano ante las cámaras y hasta la intervención de Mourinho. “Después dijo Mourinho que yo quería tener publicidad gratuita”, recuerda Pandiani, que da la vuelta al argumento con sorna. Incluso bromea con aquella frase que lanzó entonces: “Dije que eran dos salames (personas que tienen poca inteligencia o poco entendimiento), que había salido a defenderlo el papá”.

Con la perspectiva del tiempo, el exosasunista resta dramatismo al asunto. “Cosas del fútbol, fue divertido”, concluye. Una frase que encaja bien con la idiosincrasia rojilla: intensidad máxima durante 90 minutos y memoria larga para las historias que hacen grande a El Sadar.