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Pello Reparaz y Amaia Romero, convertidos en dantzaris en una obra de LKN en Madrid

El artista navarro instala en Chueca una representación que reivindica la identidad cultural vasca a través de dos referentes actuales de la música

Pello Reparaz y Amaia Romero, convertidos en dantzaris en una obra de LKN en MadridCEDIDA

El artista LKN ha trasladado a Madrid una reinterpretación contemporánea de una de las figuras más reconocibles de la cultura vasca: el dantzari. Lo ha hecho vistiendo como tales a dos referentes actuales de la música navarra, Pello Reparaz, líder de Zetak, y Amaia Romero, en una obra que ya puede verse en la calle Válgame Dios, 8, en el barrio madrileño de Chueca.

“Los dantzaris, para mí, son identidad y orgullo cultural, una forma de expresarse que lleva siglos pasando de generación en generación”, explica el creador. Desde esa premisa nace una pieza en la que ambos artistas aparecen mirando al frente, con gesto firme, conectando tradición y presente.

La elección no es casual. Reparaz y Romero representan, cada uno a su manera, una nueva generación que ha sabido proyectar la cultura propia más allá de sus fronteras. En su música, la raíz sigue muy presente, aunque dialogando con sonidos y lenguajes contemporáneos. “Desde lo que hacen hoy conectan con lo que ya estaba antes. La tradición sigue viva”, subraya LKN.

El mural —o intervención artística— funciona también como símbolo de movimiento. Sacar la figura del dantzari de su contexto habitual y situarla en pleno centro de Madrid es, en palabras del autor, una forma de mostrar cómo la identidad “se mueve, se comparte y viaja por el mundo”.

Embajadores culturales

No es solo una imagen costumbrista, sino una declaración: la tradición no es estática, se transforma. Y en esa transformación, figuras como Pello Reparaz y Amaia Romero actúan como embajadores culturales que han llevado esa esencia lejos sin perderla por el camino.

La obra puede visitarse en la calle Válgame Dios, 8, en uno de los barrios más transitados y diversos de la capital, donde dialoga con el entorno urbano y proyecta una identidad que, lejos de encerrarse en sí misma, se abre y se expande.