Pamplona: la salida de la Federación Internacional de Pelota termina mal
La FIPV se ha trasladado de forma apresurada a su antigua sede en el barrio de la Rochapea mientras elige un nuevo destino tras 24 años en Navarra
El anuncio de la Federación Internacional de Pelota Vasca (FIPV) de cambiar de sede después de 24 años en Pamplona se ha hecho efectivo, aunque antes de lo previsto y de forma apresurada.
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Una resolución del director gerente del Instituto Navarro del Deporte, organismo dependiente del Departamento de Cultura, Deporte y Turismo del Gobierno foral, ha precipitado los acontecimientos tras rechazar el plazo planteado por la FIPV para hacer efectiva su salida del pabellón Navarra Arena.
La decisión obligó a la FIPV a acelerar el traslado al barrio de la Rochapea, al local en la calle Bernardino Tirapu donde mantuvo su sede entre 2007 y 2020, cuando se mudó al Navarra Arena.
“Nadie nos ha llamado, ni del Gobierno de Navarra ni del Ayuntamiento de Pamplona, ni de ningún partido. La FIPV llevaba en Pamplona 24 años y 97 en España y hemos salido así. La decisión es irrevocable”, señaló el presidente de la entidad, Xavier Cazaubon, en una entrevista telefónica mantenida este jueves.
La salida del Navarra Arena se materializó el 12 de febrero, dos días antes de cumplirse el plazo establecido por el Gobierno foral, y supone la culminación de una sucesión de desencuentros, en los que se han mezclado política y deporte.
El mayor exponente fue la incorporación de la Federación de Pelota Vasca de Euskadi como miembro de pleno derecho de la FIPV, lo que generó un terremoto político en algunos ámbitos por permitir la presencia de la selección vasca en competiciones internacionales.
Tampoco fue mejor el proyecto propuesto por el Ayuntamiento de Pamplona para convertir a Iruña en la capital mundial de la pelota, del que se ha desmarcado la FIPV en términos muy contundentes, llegando incluso a amenazar con llevar la cuestión a las autoridades de la Unión Europea al entender que carece de los avales necesarios. “Una eventual capitalidad debería estar acompañada de un plan de trabajo consensuado y coherente con la visión y acciones de la FIPV dentro de la familia olímpica, lo que no ha ocurrido”, explicó Cazaubon.
Fuera de Pamplona y de España
En este contexto de desavenencias y tensiones poco disimuladas hay que situar la decisión de la FIPV de dejar su sede de Pamplona después de casi un cuarto de siglo, como paso previo a instalarse en otro país, lo que se decidirá el 24 de marzo entre las candidaturas de Argentina, México y Francia, con la propuesta de Biarritz como la mejor colocada.
El origen del expediente que ha terminado con el desalojo de la sede de la Federación Internacional de Pelota es un correo remitido por el Instituto Navarro del Deporte el 29 de diciembre de 2025 para comunicar que el contrato de cesión del espacio en la Casa del Deporte del pabellón Navarra Arena, con una vigencia de cinco años, estaba finalizado.
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Se ofrecía a la FIPV la posibilidad de mantenerse ahí, aunque solo se le daba un plazo de dos días para comunicar una respuesta. En el caso de no recibirla, “entendemos que no desean continuar en el espacio cedido”, donde disponía desde octubre de 2020 de un espacio y una jaula de material.
La FIPV tomó la decisión de dejar su sede en Pamplona el 14 de enero de 2026, tras una reunión de su junta directiva. Dos semanas después, el director del Instituto del Deporte, Jorge Aguirre, tramitó una resolución para dar por finalizada la cesión del espacio en el pabellón Navarra Arena y rechazar el plazo de 50 días planteado por la FIPV para hacer efectivo el traslado.
Con 15 días, suficiente
El director del Instituto, según consta en la documentación, consideró que “un plazo de 15 días hábiles desde la fecha de notificación de la presente resolución supone un plazo más que suficiente para realizar las actuaciones administrativas y logísticas correspondientes para completar el traslado”.
El propio director del Instituto remitió el 13 de febrero una comunicación a la FIPV lamentando su decisión de abandonar la Casa del Deporte y, de paso, preguntando por su nueva sede.
“En virtud de lo establecido en el artículo 7 de sus estatutos, donde se dice que la sede de la Federación Internacional de Pelota Vasca estará ubicada en Pamplona, entendemos que se habrán trasladado a otras instalaciones en la propia ciudad, lo cual nos gustaría conocer por si fuera necesario contactar con ustedes”.
Tres días después, el presidente de la FIPV comunicó por escrito al presidente del Instituto del Deporte “que la interpretación de nuestros estatutos corresponde exclusivamente a los órganos soberanos de esta Federación”.
En su escrito, el presidente de la FIPV valora la relación institucional mantenida con el Gobierno de Navarra y comparte la importancia estratégica de la promoción de la pelota vasca como “deporte de profunda raíz histórica”, pero recuerda que las “decisiones sobre su organización y ubicación operativa de la institución” responden a un proceso interno.
Decisión interna
“Dichas decisiones no suponen renuncia alguna a la identidad histórica de la institución, ni a su vinculación con Navarra, pero sí forman parte del ejercicio autónomo de sus competencias”, recoge el escrito firmado por Cazaubon.
La previsión de la FIPV es continuar en los locales de la Rochapea al menos hasta el 24 de marzo, cuando se analizará, en función de la candidatura que resulte seleccionada para albergar la nueva sede, cómo ejecutar el traslado definitivo.
Mientras tanto, quedan pendientes diversas labores de limpieza y acondicionamiento en el local de la calle Bernardino Tirapu, dado el estado que presentaba después de cinco años vacío. “Nos hemos cansado de ser una variable de ajuste. Vamos a ser deporte y solo deporte”, indicó el presidente de la FIPV, que ha estado estos días en Biarritz con motivo del fallecimiento de Jesús Fernández Iriondo, que fue presidente de la Federación Internacional de Pelota Vasca entre 1978 y 1994.
El máximo órgano de la pelota fue establecido el 19 de mayo de 1929 en Buenos Aires por iniciativa de las federaciones de Francia, España y Argentina. Ha tenido como sedes Madrid, San Sebastián e Irún hasta 2002, cuando se trasladó a Pamplona. Primero tuvo su sede en el Trinquete de Mendillorri, de donde pasó al local de la Rochapea y de ahí al pabellón Navarra Arena.
