El Ayuntamiento de Pamplona tendrá acabado para final de año el primer Plan de Convivencia de la ciudad, que pretende convertirse en una herramienta para mejorar el clima social y reforzar una sociedad democrática basada en el respeto a los demás, la diversidad y los derechos humanos.
La previsión es que el texto esté terminado en noviembre y que sea aprobado por el Pleno antes de que termine el año para ser incluido en los presupuestos de 2027, de manera que puedan incorporar las partidas necesarias para implementar las acciones que se establezcan.
Según ha podido confirmar Diario de Noticias, el cuestionario que incluye el Plan ya está definido y se compone de 16 ítems con preguntas cerradas y una pregunta abierta. Las encuestas se realizarán a partir del 1 de marzo y durante un plazo aproximado de 10 días.
Se trata de analizar la percepción ciudadana en torno a diez temas concretos. Se abordarán aspectos como la memoria y las víctimas, el respeto a los derechos humanos, la diversidad de culturas y religiones, la diversidad sociopolítica, la erradicación del odio, el respeto al civismo, la igualdad de derechos, la sensibilización y educación, los derechos sociales e inclusión y el rol de las instituciones.
Víctimas de ETA y colectivos
En concreto, se pregunta por las problemáticas que más afectan actualmente a la convivencia en Pamplona-Iruña, por los colectivos que están más expuestos a la discriminación o por la valoración personal sobre el nivel de convivencia en Pamplona-Iruña actualmente.
Uno de los ítems está centrado en las víctimas del terrorismo y pregunta al encuestado si "considera prioritario o necesario incluir medidas específicas en el Plan de Convivencia para garantizar que el reconocimiento y la memoria de las víctimas de ETA y de otras violencias políticas se realicen de manera institucional, plural y libres de utilización política".
Se van a realizar más de 800 encuestas telefónicas en castellano o euskera entre la población residente en la ciudad mayor de 16 años para conocer sus puntos de vista sobre el valor de la convivencia en la ciudad.
Será un muestreo aleatorio estratificado por sexo (hombres y mujeres) y grupos de edad (16-29, 30-44, 45-64 y 65 y más) de cara a completar el diagnóstico que precede a la redacción del futuro Plan de Acción Municipal de Convivencia. Se trata de la plasmación del esfuerzo por integrar directamente la opinión ciudadana en el proceso de elaboración del documento.
Es la primera vez en la historia que el Ayuntamiento de Pamplona pregunta directamente a sus ciudadanos y ciudadanas sobre una cuestión clave para la ciudad como es la convivencia.
El objetivo es integrar directamente la opinión ciudadana en el proceso de elaboración de un documento que aspira a garantizar una Pamplona democrática, plural y diversa, en la que se promuevan la igualdad, la libertad y el respeto.
Universo de la encuesta
El universo de la encuesta busca incluir a personas que no participan habitualmente en asociaciones, espacios formales de participación o procesos deliberativos. Eso permitirá, por un lado, escuchar directamente la voz representativa de la ciudadanía y, por otro, identificar posibles brechas entre el discurso institucional y asociativo y la experiencia cotidiana de convivencia en barrios y espacios comunes.
Esta fase de pregunta directa a la ciudadanía complementa una anterior, ya realizada, en la que se han mantenido entrevistas especializadas con diferentes agentes políticos y sociales que actúan en la ciudad de forma organizada.
El resultado de estas dos fases permitirá elaborar el diagnóstico sociológico de referencia para la redacción del I Plan de Convivencia de la ciudad, cuya licitación se prevé para antes del verano.
Actuaciones previstas
El futuro Plan de Convivencia constituirá el principal marco de actuaciones propuestas por el Ayuntamiento de Pamplona para mejorar el clima de convivencia de la ciudad. El plan, además, se apoyará en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que en su objetivo 16, denominado ‘Paz, Justicia e Instituciones Sólidas’.
Pero, además, esta encuesta contribuirá a visibilizar realidades menos presentes en los espacios participativos formales, como las de personas jóvenes, población migrante no organizada, personas mayores o ciudadanía que no se identifica con colectivos específicos, reforzando así el principio de inclusión que atraviesa el propio diagnóstico.
Finalmente, los resultados cuantitativos permitirán priorizar ámbitos de actuación del futuro Plan de Convivencia, dotándolo de una base social más amplia y de indicadores que faciliten su seguimiento y evaluación.
El alcalde Joseba Asiron ha señalado que el proceso se encuentra en la fase inicial de análisis, que incluye la realización de las 800 encuestas y orientar posteriormente las medidas que integrará el plan.
Asiron comentó que este proyecto forma parte de los compromisos incluidos en el acuerdo político que sustenta el gobierno municipal y que, a falta de algo más de un año para el final de la legislatura, la mayoría de los proyectos previstos “están ya en marcha, desarrollándose o encaminados”.
Por su parte, Marina Curiel, portavoz socialista, ha subrayado este jueves la importancia del plan y recordó que “hemos exigido que ese plan de convivencia tiene que tener un espacio centrado en la memoria reciente, un espacio con reconocimiento y reparación a las víctimas de la violencia de ETA”.