Olatz González Abriketa (Bilbao, 1973) recibió ayer el galardón Bella Esparza 2026 de la mano de la Federación Navarra de Pelota Vasca (FNPV) y a través de la Comisión Mujer y Pelota y el apoyo de la Fundación “la Caixa” y la Huerta de la Chicha. Esta distinción nació en 2024 con el propósito de perpetuar la figura de la raquetista navarra Natividad Bella Esparza.

De esta forma, se reconoció la labor investigadora y divulgativa comprometida con el feminismo y la defensa del liderazgo de las mujeres en la pelota vasca de la antropóloga. Así, la Olatz González afirmó ser un gran honor poder tener este premio:“La verdad es que conocí a Nati en los últimos años de su vida. Sé que ha sido una raquetista muy peleona, con mucha trayectoria y siempre la he admirado. Además, el año pasado lo recibió Maite Ruiz de Larramendi, que para mí ha sido una inspiración en mi trabajo. Estoy muy contenta”.

La premiada también confesó qué hizo que empezara a investigar sobre la pelota:“Me interesaba el frontón como espacio político y como espacio central de la comunidad. Oí que había habido mujeres profesionales en la pelota, pero como una excepción. Sin embargo, a lo largo de mi carrera me he ido dando cuenta que, durante tres décadas, las raquetistas fueron la modalidad más importante de pelota con mejores sueldos y con mayor número de profesionales”.

El papel de las mujeres en la pelota

Una de las cosas que a la antropóloga le sorprendió especialmente durante su trabajo es la larga historia que tienen las mujeres en este deporte:“Las mujeres no se incorporaron a la pelota a lo largo del siglo XX o cuando el feminismo empezaba un poco a decir que el deporte era para nosotras también. Hay documentos del siglo XVIII en los que ya se hablaba de que a nosotras nos gustaba mucho jugar a pelota”.

En cuanto al impacto que puede tener este tipo de galardones en la sociedad, Olatz González explicó:“Todo lo que sea reconocimiento del trabajo que sirva para revertir un poco lo que ha sido la historia de la pelota vasca, que ha sido un permanente desplazamiento de las mujeres de los lugares de protagonismo, es un avance”.

Sobre cómo piensa que ha evolucionado la pelota femenina durante estos últimos años, la premiada confirmó haber ido a mejor:“Las estructuras de este deporte ya se han dado cuenta que la incorporación de las mujeres ha revivido mucho el fenómeno. Era necesario que las mujeres pudieran dedicarse a este deporte, pero todavía hay muchísimo que hacer, sobre todo a nivel de prestigio y en la inversión”.

Como posible escenario futuro, Olatz González imagina un panorama muy negro:“Estamos en guerra y la guerra siempre produce un cierre sexual. Ya se vuelve a generar esa narrativa del cuerpo masculino musculado como una representación de la nación. Será difícil que nos manden a casa otra vez, pero lo intentarán”.