A Ainhoa Izagirre y a Ángel Argain, alcaldesa en funciones de Arbizu y presidente del concejo de Bizkarreta-Gerendiain, localidades natales de los dos navarros que se enfrentan este domingo por la tarde en la final del Campeonato de Parejas Serie A, les parece un poco “peliculero” eso de titular este reportaje sobre el duelo de Joseba Ezkurdia y Unai Laso como “dos pueblos y un destino”.

Pepón, sobrenombre por el que casi todo el mundo conoce a Argain, propone otro: “Dos pueblos y una txapela”. “Uno de los dos va a quedar campeón y lo que está claro es que una txapela se va a quedar en Navarra”, argumenta. E Izagirre le da la razón.

El encuentro entre ambos, a propuesta de este periódico, se produce en los aledaños del Navarra Arena, escenario de una final en la que los navarros van a estar acompañados por dos guipuzcoanos: Ezkurdia, que está jugando el torneo como zaguero pese a ser delantero, con Jokin Altuna; y Laso, con Jon Ander Albisu de guardaespaldas.

Divertida pose en el Navarra Arena de la alcaldesa de Arbizu y el presidente del concejo de Bizkarreta-Gerendiain, Ainhoa Izagirre y Ángel Argain, con las camisetas de Eskurdia y Laso. Unai Beroiz

Los regentes de Arbizu y Bizkarreta-Gerendiain apelan al manido “que gane el mejor”, pero Ainhoa Izagirre no tarda en apostar por Ezkurdia, y por ende también por Altuna III, encontrando una rápida réplica en Pepón, que acude a la cita con txapela, confesando que lo hace por una cuestión de estética antialopécica, aunque para su adversaria, que no rival, el asunto tiene más que ver con un mensaje subliminal.

Ainhoa Izagirre y Pepón, mano a mano. Unai Beroiz

Pepón envía cañones de calor al frontón de Arbizu

En cualquier caso, el tono de la conversación se enmarca dentro de la deportividad, como la que demuestra Pepón cuando Izagirre revela que, tras la final, habrá una cena en el frontón de Arbizu con unos 180-190 comensales. Yes que el evento va a contar con dos cañones de calor que ya ha enviado a la localidad natal de Ezkurdia la empresa para la que trabaja el presidente del concejo de Bizkarreta-Gerendiain. Es decir, todo queda en casa, como una de las txapelas.

Embutidos en sendas camisetas de Ezkurdia y Laso, prestadas para la ocasión por los propios pelotaris, los regentes de los pueblos de los navarros finalistas protagonizan una sesión fotográfica que concluye revelando ambos que desean la victoria de sus paisanos, aunque coincidiendo en que “la cosa va a estar reñida”. “Que pongan desfibriladores en el frontón”, propone Pepón antes de despedirse de Izagirre y desearse suerte mutuamente.