La declaración del exvicepresidente del Gobierno español Rodrigo Rato en el juicio por el origen de su fortuna, interrumpida el pasado jueves por una indisposición, se reanuda este lunes en la Audiencia Provincial de Madrid.

En su segunda jornada de declaración, y tras protagonizar un encontronazo con la fiscal Elena Lorente, Rato pidió suspender su testimonio, durante el cual únicamente ha respondido a las preguntas de su abogada, María Massó, y de los letrados de otras defensas.

Tras asegurar que Hacienda, la Fiscalía Anticorrupción y la propia Abogacía del Estado han actuado en su caso con "impunidad" al haber tenido él que demostrar, al contrario que otros contribuyentes, que no posee determinados bienes, la fiscal pidió "respeto" para la institución.

Enfrentamiento

Rato afirmó bastante alterado que "el respeto hay que ganárselo", enfrentamiento que fue atajado por la presidenta de la Sala, Ángela Acevedo, que tras una breve pausa suspendió la declaración hasta el lunes.

Anticorrupción atribuye a Rato once delitos fiscales, blanqueo de capitales y corrupción en los negocios, por los que se enfrenta a una petición de penas que podría alcanzar los 70 años de cárcel.

Repitiendo los alegatos de su abogada al inicio del juicio, Rato ha pedido que se anule la causa al estar basada en una entrada y registro -de su domicilio y de su despacho- efectuada sin garantías y en las que se requisaron documentos privados de terceras personas que nada tienen que ver con la causa.

Además, en contra del criterio de Hacienda, sostiene que entre los años 2004 a 2007, cuando fue director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), su residencia fiscal estaba en Washington, sede del organismo.

Las primeras cuarenta sesiones del juicio se dedicaron a la comparecencia de testigos y peritos, y ahora es el turno de los acusados; además de Rato, ha declarado su excuñado, Santiago Alarcó, que también figura como imputado.