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El Gobierno y el Parlamento aparcan las medidas de regeneración democrática en Navarra

Más de un mes después del anuncio de Sánchez no se ha concretado ninguna medida concreta. Los partidos aplazan el código de conducta en el Parlamento mientras sigue en el aire la posible verificación de noticias

El Gobierno y el Parlamento aparcan las medidas de regeneración democrática en NavarraPatxi Cascante

Un mes después del proceso de reflexión abierto por Pedro Sánchez, entre carta y carta del presidente del Gobierno, todavía no se ha llegado a poner en marcha ninguna medida concreta que apunte hacia la regeneración democrática. Y no hay previsión de que vaya a hacerlo a corto plazo. La única propuesta que tenía visos de salir adelante, el código ético y de conducta del Parlamento, también ha acabado en el cajón.

Todo queda, al menos por ahora, en un cúmulo de declaraciones y buenas voluntades planteadas en contexto electoral. Un debate que han banderado tanto Sánchez como la presidenta del Gobierno foral, María Chivite, y que han hecho suyo también, cada uno a su manera, los distintos partidos políticos. De la oposición al presidente del Parlamento, Unai Hualde, que ha visto cómo su propuesta, planteada antes incluso de que Sánchez abriera el debate, tampoco ha visto la luz.

Nada se sabe de la agencia de verificación que Chivite mencionó tras su reunión extraordinaria con Hualde, que luego matizó para aclarar que solo se trataba de colaborar con las organizaciones ya existentes. Tras un encuentro con expertos en la materia de la Universidad de Navarra, la propuesta sigue en un punto abstracto y sin concreción.

Algo similar ocurre con el código de conducta, al que los grupos parlamentarios han dado carpetazo como se suele hacer en estos casos, creando una ponencia parlamentaria sin fecha de finalización. El debate sobre la regeneración queda por ahora reducido a una nueva comisión específica donde se analizarán cuáles son las conductas impropias en el ámbito político y si requieren o no posibles sanciones. De momento se han fijado seis meses para elaborar una propuesta, pero el periodo es prorrogable, por lo que será difícil ver algo concreto a corto plazo. 

Sin cambios normativos

Tampoco se prevén cambios relevantes en el ámbito legislativo. No hay previsión, pese a la demanda de los socios del Gobierno de Sánchez, de reformar la Ley de Secretos Oficiales para arrojar algo de luz a algunos de los aspectos más oscuros de la transición en Navarra. En ese sentido resulta relevante la ausencia de Chivite y del resto de consejeros socialistas del Gobierno de Navarra en el acto de reconocimiento a las víctimas de la violencia policial y del Estado que tuvo lugar en Pamplona la semana pasada. Algo similar ocurre con otra ley criticada por su carácter antidemocrático como es la ley mordaza. Por su parte, la reforma del poder judicial, cuyo consejo general tiene el mandato caducado hace más de cinco años, sigue pendiente de concreción. 

El escenario es parecido en Navarra, donde ni el clima de crispación política es equiparable al que se vive actualmente en Madrid, ni hay un problema generalizado de desinformación. De hecho el Gobierno foral tampoco tiene previsto tomar ninguna medida al respecto mientras el Parlamento afronta el tramo final del curso político en un ambiente más relajado que el que se llegó a vivir a principios de año con la moción de censura en Pamplona.