El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha confirmado este viernes que la Y vasca se encuentra “en la recta final” y que no existen obstáculos para su finalización en un horizonte de tres o cuatro años. En su intervención en el Foro Capital de Vitoria-Gasteiz, Puente señaló que, aunque aún quedan pendientes aspectos de superestructura, montaje de vía, catenaria y sistemas de seguridad, “ya no hay ningún cuello de botella que pueda parar la obra”.
En cuanto a la conexión de la Y vasca con Navarra, el ministro aclaró que todavía no se ha decidido si pasará por Vitoria-Gasteiz o por Ezkio-Itxaso (Gipuzkoa). Sin embargo, trasladó tranquilidad: “En ningún caso esto supondrá retrasos en la conexión con Navarra”, ya que el tramo hasta Alsasua está aprobado y los 40 kilómetros restantes entre Alsasua y Vitoria no condicionarán la puesta en marcha provisional del tren.
Estudios de catas y diálogo con el territorio
Puente detalló que, para definir la conexión navarra, se están realizando estudios de catas, un proceso que no ha sido fácil debido a la complejidad del territorio. “Esperamos tener los resultados esta primavera para arrojar luz sobre las alternativas y valorar pros y contras de cada una”, explicó. A partir de estos datos, en diálogo con las autoridades locales y el Gobierno Vasco, se tomará la decisión definitiva.
“Hay un compromiso de estudiar todo a fondo. Es una decisión trascendental y vamos a esperar para tomar la mejor resolución posible”, insistió el ministro.
Accesos urbanos y coordinación con el Gobierno Vasco
Respecto a los accesos a las ciudades, Puente aseguró que la principal premisa es que estén disponibles cuando el tren esté operativo. En el caso de Vitoria-Gasteiz, el acceso inicial será en superficie y no soterrado, mientras que se trabaja también en las estaciones de Bilbao, San Sebastián-Donostia y Madrid-Atocha. El ministro destacó la coordinación con el Gobierno Vasco, que ejecuta parte de la obra, un modelo que permite acelerar los tiempos y que ya se está aplicando en otros territorios.
“La espinita clavada está en Francia”
Puente reconoció que la gran asignatura pendiente de la Y vasca se encuentra al otro lado de la frontera. La colaboración con Francia no ha sido tan fluida como en España, aunque confía en que el ministro francés Philippe Tabarot apueste por la continuidad de la infraestructura, que forma parte del Corredor Europeo Atlántico. “Los territorios del sur de Francia ven como una gran oportunidad acercarse al otro lado de la frontera”, afirmó.
En resumen, el Gobierno español mantiene el compromiso de concluir la Y vasca, garantizar la conexión con Navarra y coordinar todos los accesos urbanos, con un horizonte de tres a cuatro años y un enfoque técnico que "prioriza la operatividad y el servicio público" por encima de cualquier retraso o decisión política.