El Servicio de Consumo del Gobierno de Navarra va a desarrollar una campaña de control para vigilar si hay prácticas abusivas o anticompetitivas por parte de los distribuidores de carburantes a la hora de fijar los precios, sobre todo de la gasolina y el gasóleo.
Se trata de un anuncio realizado por el consejero de Industria y Transición Ecológica y Digital Empresarial, Mikel Irujo, en la apertura de Ecomovers VI Salón del Coche Eléctrico y Sostenible, un foro encuadrado dentro de a VIII Jornada de Automoción de Navarra que se celebra en el pabellón Navarra Arena de Pamplona del 12 al 14 de marzo.
En su intervención, el consejero ha señalado que se asiste a un incremento de precios de los carburantes que se desconoce si es una consecuencia directa de la guerra en Irán.
El combustible que se está vendiendo en este momento en las gasolineras, ha dicho, "no se sabe si se compró a precios de antes de la guerra o posterior".
Por ello, ha destacado, desde el Servicio de Consumo de Navarra, dependiente de su Departamento, se va a realizar un "control de posibles conductas abusivas y anticompetitivas y de información clara a consumidores y usuarios".
El objetivo, ha precisado, es comprobar si esta subida de precios "se corresponde con los trágicos acontecimientos" de Irán o "estamos ante algo que no se ajusta a las reglas del mercado".
ESCALADA
El combustible continúa su escalada de precios y en Navarra el litro de gasóleo habitual para vehículos ha pasado la barrera de los dos euros por litro, según los datos recopilados por el Geoportal del Ministerio de Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
En apenas diez días, el diésel se ha disparado y si el más barato el lunes 2 de marzo costaba 1,249 euros el litro; este miércoles, el diésel más económico se vendía por 1,459 euros –estos precios no corresponden a las mismas gasolineras–. La diferencia supone un aumento de 21 céntimos para el litro de diésel más barato que puede comprarse en la Comunidad Foral. Esto significa que si una persona con un coche cuyo depósito es de 55 litros, hace diez días pagaba 68,6 euros y ahora 80,24 euros –11,64 euros más–.
En la parte opuesta, se encuentran las estaciones de servicio con el gasóleo A más caro. El día 2, ese valor ascendía a 1,649 euros el litro; y ahora ha superado la barrera psicológica de los dos euros, hasta llegar a los 2,320 euros, en otras palabras: 67 céntimos más. Esto quiere decir que en este periodo, el consumidor ha tenido que desembolsar 37 euros más: de los 90,6 euros por repostar a los 127,6 euros.