Síguenos en redes sociales:

Tensión, mentiras e 'informicos': los detalles del cara a cara entre Chivite y Esparza en la comisión de Belate

La presidenta ha tenido que responder a un cuestionario plagado de suposiciones, afirmaciones implícitas e intentos de manipulación por parte de UPN, más interesado en tratar de pillar a la presidenta que en descubrir lo ocurrido

Tensión, mentiras e 'informicos': los detalles del cara a cara entre Chivite y Esparza en la comisión de BelateJAVIER BERGASA

El interrogatorio entre Chivite y Esparza ha estado lleno de detalles, momentos de tensión y acusaciones. La presidenta ha rechazado asumir responsabilidades políticas por las acusaciones vertidas por la oposición en torno a las adjudicaciones públicas y defendió la actuación del Ejecutivo foral. “Quieren darle la vuelta, que sea yo quien demuestre mi inocencia. Es ue les queda el relato y el ruido. No voy a asumir responsabilidades políticas por algo que no ha ocurrido”, afirmó.

“Lo que es un drama para Navarra es tener una oposición cuya única baza es manchar el prestigio de la Administración”, y ha terminado su intervención preguntando por qué ni siquiera UPN ha acudido a la Fiscalía.

“Más allá del ruido político, es la única baza que les queda, no hay corrupción por parte de nadie”, ha sostenido, antes de lamentar que acusaciones como las que reiteradamente hace UPN, que habla de adjudicación manipulada a un amigo, "socavan la democracia".

Cerdán y las reuniones sobre infraestructuras

Sobre la presencia de Santos Cerdán en reuniones vinculadas a infraestructuras, Chivite ha defendido que “las labores de un diputado son interferir por el buen funcionamiento de la comunidad” y ha recordado que Navarra tenía “un déficit de infraestructura”.

Respecto a los nombramientos dentro del Gobierno de Navarra, negó que Cerdán los hubiera decidido. “Mi liderazgo es participativo. Le consulté, como a otras muchas personas”, ha señalado. Preguntada sobre si recibió sugerencias concretas del dirigente socialista, respondió con un “no”.

Los rumores previos al informe sobre Cerdán

La presidenta ha explicado que habló con Cerdán antes de la publicación del informe que le afectaba, no después. “Le pregunté por teléfono. ¿Qué hay de cierto en esto? Todo son rumores, todo es falso, me dijo”, ha asegurado. También ha aclarado que la última conversación entre ambos se produjo antes de que se conociera el contenido del informe y que desde entonces no ha vuelto a hablar con él.

La moción de censura en Pamplona y EH Bildu

En relación con la moción de censura en el Ayuntamiento de Pamplona, Chivite se ha mostrado incrédula por haber sido preguntada por una cuestión política ajena a la adjudicación de las obras. Según ha relatado, la moción se debatió “en la asamblea socialista de Pamplona y en la Ejecutiva”.

La presidenta ha explicado que Cerdán “hablaba con EH Bildu de todas las negociaciones”, aunque ha precisado que la moción “se negoció y acordó en una asamblea de Pamplona” y negó que existiera un acuerdo previo durante la investidura de Pedro Sánchez. “La moción se negoció en Pamplona”, reiteró.

La mesa técnica y el expediente de Belate

Sobre por qué el Ejecutivo no ha trasladado el expediente a los tribunales, Chivite defendió que “hay una mesa técnica” y que “el proceso está reglado”. “No recibieron instrucciones de nadie”, ha afirmado, tras recordar que todos los técnicos de la mesa dijeron no haber sufrido injerencias políticas para hacer su trabajo.

La presidenta ha subrayado además que “el informe de la UCO no habla de los túneles de Belate" y que fue el propio juez el que aclaró a UPN que de momento no se investiga la obra.

Respuesta a los “informicos” y defensa de la mesa de contratación

Frente a las acusaciones lanzadas por el presidente de UPN, Javier Esparza, que ha hablado de “indicios”, “señales de alarma” e “informicos” encargados por Chivite para afrontar la crisis de junio de 2025, Chivite ha respondido que “esos informicos lo que dicen es que no hay delitos. No dicen lo que a usted no le gustaría que dijeran”.

La presidenta ha insistido en que no participa en las mesas de contratación: “No estoy en las mesas de contratación, no puedo saber nada por ley”. Ha añadido que los miembros de esos órganos “han comparecido y han dicho no haber sufrido injerencias” y ha defendido que “ningún cargo político del Gobierno ha ejercido injerencia”.

Chivite recordó además que “hay cinco técnicos que ratifican el informe y un secretario que lo firma”, con un reparo no suspensivo que no implica infracciones legales.

El caso de Jesús Polo

Sobre el nombramiento de Jesús Polo, la presidenta ha defendido que “no es un puesto a dedo”. Ha explicado que no se trata de “un señor de 73 años”, como ha querido caricaturizarlo Esparza en su pregunta. Es un ingeniero de caminos y funcionario con un perfil muy concreto en un momento en el que existía una "escasez de perfiles” con esas características. “No había quien pudiera sustituirlo con esos requisitos”, ha sostenido.

Los correos con Cerdán

Preguntada por posibles intercambios de correos electrónicos con Santos Cerdán, Chivite ha asegurado que se trata de “un correo personal”. “En todo caso, que me lo pida un juez”, ha afirmado.

La salida de Taberna

Sobre la marcha de Félix Taberna del Gobierno, la presidenta explicó que la decisión respondía a la necesidad de “dar un impulso político al Gobierno”. “Fue una conversación entre ambos y el cese es mío”, señaló. También defendió que buscaba “dar un nuevo ritmo”.

Preguntada por si Taberna desconfiaba de determinadas actuaciones, evitó pronunciarse: “No voy a hacer declaraciones por terceras personas”.

Ramón Alzórriz y la confianza política

En relación con Ramón Alzórriz, Chivite ha explicado que perdió la confianza personal en él, no la política, porque entiende que la presidenta debía saber que la novia de Alzórriz trabajó puntualmente para Servinabar. “Cada uno puede trabajar donde le dé la gana. Pero yo tenía que haberlo sabido. No me lo dijo”, ha dicho.

La presidenta ha defendido que Alzórriz “no ha cometido ningún delito”, pese al deterioro en la confianza personal. “Mantengo la confianza política en él”, ha subrayado, pero ha añadido que, al no haber recibido esa información por parte de alguien “del círculo más íntimo”, la relación personal “se quiebra”.