El consejero de Salud del Gobierno de Navarra, Fernando Domínguez, ha afirmado que no es posible implantar "más moratorias" a la aplicación del decreto foral por el que se establecen las condiciones higiénico-sanitarias y de seguridad de las piscinas de Navarra "porque la norma lo impide, y han pasado varios años desde que está aprobada".
En respuesta a una pregunta oral sobre las exigencias en materia de condiciones higiénico-sanitarias y de seguridad de las piscinas de Navarra, formulada por EH Bildu en el pleno de este jueves, Domínguez ha afirmado que "en ningún caso" se cerrarán piscinas "si las deficiencias observadas no ponen en riesgo la salud de las personas", sino que serán sancionadas.
Domínguez ha explicado que el decreto foral 86/2018 "ya no admite más moratorias para su cumplimiento". "Desde el año 2018 se han hecho dos modificaciones, en el año 2022 y en el año 2025, para la progresiva adaptación de las piscinas a este decreto foral. Y en este año, como todas partes ya sabíamos, ya ha finalizado el plazo otorgado por las disposiciones transitorias y se han agotado todas las prórrogas y moratorias posibles para que se cumpla", ha apuntado.
De esta forma, "según lo que establece la norma, a día de hoy las instalaciones deben estar adecuadas a lo dispuesto en el decreto foral". Además, "todas las piscinas, tanto públicas como privadas, que han solicitado moratorias las han obtenido porque se ha estimado que los incumplimientos no han comprometido ni comprometen de forma importante la salud o la seguridad de las personas".
"Comprendo y comparto su preocupación por las pequeñas localidades, porque la principal dificultad está viniendo precisamente en algunas piscinas de titularidad municipal que incluso habiendo redactado el proyecto de obra, no disponen de financiación para la ejecución de la misma ni posibilidad de hacerlo. Pero yo soy el consejero de Salud y yo no puedo darles el dinero ni más moratorias porque la norma me lo impide y han pasado varios años desde que está aprobada", ha trasladado a la parlamentaria de EH Bildu, Laura Aznal.
Según Domínguez, "la existencia de este decreto foral que hay que cumplir no es un capricho del Departamento", ni busca "complicar la vida a nadie" y que "se adecúa a la norma que hay que cumplir" a nivel estatal.
"En ningún caso se cerrarán piscinas si las deficiencias observadas no ponen en riesgo la salud de las personas. Se sancionará, y en los casos en que se realizan trabajos de remodelación pendientes documentados por motivos ajenos al titular de la piscina, se podrán tener en cuenta la tipificación de la infracción por parte de la Secretaría General Técnica", ha apuntado.
En este momento, ha continuado, "estamos recogiendo las declaraciones responsables de esta temporada", que han presentado 181 titulares. Según ha subrayado, desde Salud "hemos agotado todas las posibilidades para ampliar el plazo para que se cumpla el decreto", que "no es un capricho", y "porque entendemos las dificultades hemos facilitado al máximo el procedimiento".
"De hecho, vengo ahora de reunirme con unos alcaldes que lo han entendido perfectamente", ha añadido, tras incidir en que "estamos en vías de solución al problema, pero en este momento ya no tenemos más herramientas jurídicas".
En nombre de EH Bildu, Laura Aznal ha señalado que "entendemos y comprendemos la importancia que tienen los requisitos y las normas en materia de higiene, de sanidad, de seguridad" porque "son totalmente necesarias", pero, "como siempre, para poder dar cumplimiento a las normas, hay que establecer y garantizar herramientas de financiación".
"Pensamos que en este caso hay que realizar un importantísimo esfuerzo para que la situación se reconduzca y evitar problemas como los que estamos viendo", ha remarcado. A su juicio, "lo que subyace aquí" es "un problema de acometer inversiones y de la incapacidad de muchos municipios para afrontar estas inversiones", y el Gobierno de Navarra "tiene una responsabilidad directa".