"En Navarra las penas del invierno se ahogan con la algarabía y el colorido de sus Carnavales, ofreciendo a lo largo y ancho de su geografía un amplio abanico de ritos durante estas fiestas", así es como desde la Web Oficial de Turismo de Navarra hablan de una de las celebraciones más esperadas de los navarros, el Carnaval.

Carnaval en Navarra, la fiesta que combina magia, color y la tradición

Una fiesta en la que, tal y como así lo señalan desde este organismo, "brujas, osos, fantasmas de tela de saco rellenos de paja, carboneros, gigantes y bandidos con varas se adueñan de las calles de muchos pueblos de Navarra y recuperan algunas de las danzas y rituales mágicos más ancestrales. La magia, el color y la tradición se funden y ofrecen al visitante una oportunidad única para conocer las costumbres más arraigadas de los pueblos rurales".

El carnaval "ancestral (y aterrador) de Navarra que se prohibió en dos ocasiones", según National Geographic

Es, precisamente, en Navarra donde un municipio "celebra su festividad más pagana, en la que la sangre, sí, la real, tiñe las manos, las caras y los trajes de los terroríficos seres que campan a sus anchas sembrando el terror. Danzas y aquelarres, conjuros y música rodean este evento rural y frenético que ya hizo ademán de desaparecer en varias ocasiones, pero que, aferrada a su origen en la noche de los tiempos, luchó por traer de vuelta este llamado salvaje a la vuelta de la primavera. De hecho, con tanto éxito que sus personajes principales llegaron a actuar en el estadio olímpico de Múnich".

"Enclavada en la comarca de Sakana, una tierra de transición entre el mundo vasco y el navarro, Alsasua debe la historia de esta celebración a la tradición rural y ganadera que ha marcado la vida de la villa durante siglos. Declarada como Fiesta de Interés Turístico Regional, su valor sociocultural y su arraigo popular luchan por mantenerse a pesar de su fama. Como ocurre con muchos ritos ancestrales, nadie sabe cuándo ni cómo surgió este extraño Carnaval, pero sí que se conoce su vinculación con el fin del invierno y la necesidad de “despertar” la naturaleza por la escasez de alimentos", relatan desde la prestigiosa publicación de viajes.

Prohibido en 1916 y con la dictadura

Una celebración que se llegó a prohibir nada más y nada menos que en dos ocasiones. "La primera referencia documentada sobre el Carnaval la proporcionó a principios del siglo XX Ricardo Aldasoro, cuyo testimonio lo recogieron dos etnógrafos alsasuarras y se plasmó en el libro 'Solsticio de invierno' (1974) de José Mari Satrustegi. Según se cuenta en este, la fiesta dejó de celebrarse en dos ocasiones. La primera en 1916, cuando una mujer murió del susto al irrumpir tres personajes disfrazados de Momotxorro a su casa (tal es el terror que infunden). La segunda fue con la dictadura, cuando se suprimió, como en tantos otros lugares de España, esta representación festiva popular", explica la periodista especializada en viajes y gastronomía y autora de la publicación Mari Carmen Duarte.