Navarra tiene un total de 272 municipios. Más de dos centenares de localidades y todas y cada una de ellas con su encanto. Porque la Comunidad Foral es naturaleza pero también es cultura e historia.
Navarra, a donde siempre se quiere volver
"Desde sus hayedos hasta sus foces, atravesados por rutas mágicas que hablan de seres mitológicos, pasando por sus cuevas y sus leyendas de brujería, Navarra es una caja de la que parece que nunca dejan de salir sorpresas. Castillos y monasterios donde la realeza y la religión tejen los hilos del pasado, importantes paradas jacobeas en el Camino de Santiago, arquitectura única, pueblos que se bañan en ríos y ciudades con mucho que contar. Caseríos y valles donde desconectar del mundo y un sinfín de tradiciones", así es como desde le prestigiosa revista de viajes, National Geographic, invitan a sus lectores a visitar Navarra.
El pueblo más bonito al que viajar en marzo está a dos horas de Pamplona
En la línea con lo que comentan desde la prestigiosa revista de viajes National Geographic, "igual que hay una escapada para cada tipo de necesidad, también hay un pueblo para cada época del año. Las fiestas que acogen, los espectáculos naturales que lo rodean o la meteorología estacional pueden redondear o sublimar una visita a estos lugares. Por eso, en 'Viajes National Geographic' seleccionamos el mejor pueblo al que visitar en cada mes del año para que nunca falten las ideas ni las propuestas para viajar".
El elegido para este mes de marzo está, nada más y nada menos, a dos horas de Pamplona. El municipio en cuestión no es otro que Poza de la Sal. Una localidad "ubicada en el corazón de Burgos, cerca de la ciudad más pequeña de España (Frías) , Poza de la Sal tiene una colección de paisajes que al contemplarlos entendemos cómo el lugar condicionó los intereses del futuro Félix Rodriguez de la Fuente: Poza de la Sal no es un pueblo cualquiera. Se asienta en una encrucijada natural privilegiada de la provincia de Burgos, donde convergen los Montes Obarenes, la Sierra del Alto de las Cruces, el valle de las Caderechas y los barrancos que llevan hasta Pancorbo. Una geografía densa y variada donde reposar la mirada más contemplativa. Él mismo la llamó la más fascinante escuela de su infancia, y uno lo comprende en cuanto sube al castillo que corona el pueblo, conocido como el Balcón de La Bureba. Desde allí arriba, con el viento en la cara y las aves sobrevolando el valle, la naturaleza pide total atención".
"Hacia tiempos pasados vamos al pasear por el centro histórico de Poza de la Sal, declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1982. El casco antiguo de la villa está rodeado por la muralla medieval que se conserva en su mayor parte, sobre todo en la parte sur. Por aquí correteó Félix Rodríguez de la Fuente. Por dentro, las calles mantienen la trama y el carácter de la villa que fue. En la Plaza Nueva, arranca el paseo: aquí está la oficina de turismo y el Temple de la Música, porque Poza de la Sal tiene el privilegio insólito de ser el municipio más pequeño de Europa con banda de música propia. Desde la plaza, la Calle Mayor conduce al número 18, la casa donde nació Félix. Una placa y una fachada para el recuerdo de todos los visitantes: es el momento en el que me viene a la mente la melodía de El Hombre y la Tierra", relatan desde la prestigiosa publicación.