Navarra tiene, nada más y nada menos que, 272 municipios. Más de dos centenares de localidades y todas y cada una de ellas con su encanto. Porque la Comunidad Foral es naturaleza pero también es cultura e historia.

Navarra, a donde siempre se quiere volver

"Desde sus hayedos hasta sus foces, atravesados por rutas mágicas que hablan de seres mitológicos, pasando por sus cuevas y sus leyendas de brujería, Navarra es una caja de la que parece que nunca dejan de salir sorpresas. Castillos y monasterios donde la realeza y la religión tejen los hilos del pasado, importantes paradas jacobeas en el Camino de Santiago, arquitectura única, pueblos que se bañan en ríos y ciudades con mucho que contar. Caseríos y valles donde desconectar del mundo y un sinfín de tradiciones", así es como desde le prestigiosa revista de viajes, National Geographic, invitan a sus lectores a visitar Navarra.

El pueblo de Navarra "que conquistó a Joan Manuel Serrat"

En Navarra está, precisamente, "el pueblo que cambió la vida de Joan Manuel Serrat". Y no es que lo digamos nosotros, lo dice la prestigiosa revista Viajar en una de sus últimas publicaciones.

Un lugar que, en la línea con lo que comenta Andrea Gómez Bobillo, autora de la publicación, "pasó de ser un destino impuesto por sus padres durante los veranos de los años 50, a convertirse en su refugio personal y un lugar donde deseaba estar, comprándose allí una casa. A día de hoy, el parque donde solía jugar lleva su nombre".

El municipio al que se hace referencia no es otro que Viana, "de apenas 4.000 habitantes, está en el extremo occidental de Navarra, muy cerca del límite con La Rioja. El casco histórico se recorre con bastante facilidad. Las calles son más amplias de lo habitual en núcleos medievales, lo que hace que el paseo sea menos encajonado y no tengas la típica sensación de laberinto".

En la línea con lo que comentaba el artista en una entrevista para 'Zazpika', "pasó de ser el lugar donde me envían al lugar donde yo quiero ir. Siempre me he sentido muy bien tratado aquí, como uno más del pueblo. Nunca me trataron como un niño anónimo, ni como un cantante famoso. Cuando vengo aquí, yo no busco paraísos perdidos, ni pretendo resucitar infancias muertas. Busco seguir encontrándome a mi mismo y seguir creciendo en lo que soy y en lo que son mis amigos".

Uno de los puntos más reconocibles de Viana, es, tal y como así lo indican desde la revista Viajar, "la iglesia de Santa María, construida en los siglos XIII y XIV y declarada monumento histórico artístico en el año 1931. El edificio domina buena parte del perfil del pueblo y, aunque su origen sea medieval, tuvo reformas posteriores. En su exterior se encuentra la tumba de César Borgia, algo que no todo el mundo espera encontrar aquí y que hace la visita aún más interesante. Este influyente hombre del Renacimiento murió en las cercanías de Viana en 1507. Muy destacable es también la de iglesia de San Pedro (o más bien sus ruinas), que en verano se convierte en foco de actividad cultural".