Un grupo de investigadores de Estados Unidos ha publicado un estudio en la revista 'JAMA Network Open' que constata un aumento global de las prescripciones de melatonina en niños y advierte de la falta de evidencia sobre su eficacia en menores con desarrollo normal, subrayando la necesidad de impulsar estrategias para prevenir y reducir su uso en la infancia.

La melatonina es la principal causa de exposición no supervisada a medicamentos y sobredosis en niños pequeños de 0 a 6 años. Hasta ahora, la literatura ha documentado sus beneficios en niños mayores (7 a 18 años) con afecciones neurológicas, pero no se ha examinado suficientemente en niños pequeños.

El estudio revela que el uso de melatonina en niños pequeños ha aumentado casi exponencialmente en la última década, multiplicándose por cinco desde 2009, sobre todo tras la covid. Es la sustancia más usada por padres sin supervisión médica, e incluso se han registrado sobredosis farmacológicas en niños menores de 5 años.

La mayor parte de los tratamientos no presenta efectos secundarios, aunque se han descrito algunos fallecimientos, según Carlos Javier Egea, presidente de la Federación Española de Sociedades de Medicina del Sueño.

Evidencia científica y limitaciones

Los investigadores revisaron 19 estudios que muestran un aumento en prescripción, uso prolongado y sobredosis de melatonina en niños de 0 a 6 años durante las últimas dos décadas. Cinco ensayos de intervención indican que niños con trastorno del espectro autista (TEA) o afecciones relacionadas se dormían más rápido tras el tratamiento.

Sin embargo, ninguno examinó la eficacia en niños con desarrollo normal ni midió resultados a más de dos años. Los hallazgos respaldan recomendar melatonina en niños pequeños con TEA solo tras evaluar primero intervenciones conductuales y bajo supervisión médica, pero no hay evidencia que respalde su uso en niños sin alteraciones neurológicas.

Recomendaciones y precauciones

Los investigadores sugieren que los profesionales médicos hablen sobre intervenciones conductuales para reducir el uso de medicamentos y sobredosis en niños pequeños. Según Óscar Larrosa, neurofisiólogo clínico, la melatonina está validada en problemas de neurodesarrollo a largo plazo, pero no en insomnio de desarrollo normal.

Su uso solo sería razonable a corto plazo, en casos de insomnio de inicio y a dosis bajas, por precaución y desconocimiento de aspectos de esta hormona neuroendocrina.

Por su parte, Javier Garjón, del Servicio Navarro de Salud, apunta que las recomendaciones son razonables, aunque derivadas más de la escasez de información que de la evidencia científica. Destaca la necesidad de limitar el uso de melatonina en niños pequeños a indicaciones aprobadas, intentar primero medidas no farmacológicas, garantizar una adecuada supervisión y considerar la melatonina como medicamento, no como suplemento.