AYER, la asociación de Boy scouts católicos de Navarra se reunió en la parroquia de San Miguel para presentar el balance del presente curso y celebrar sus 15 años de existencia. Allí se congregaron monitores de los diferentes grupos de scouts que forman esta asociación: 1ª Estrella, Baracea, Dendari Izar, Gundemaro, Ibaialde, Jairoi, Lykos, S. Andrés, Vª Tropa y Mikael.

Precisamente, los del grupo Mikael eran los anfitriones y ofrecieron un regalo a los 23 miembros presentes en el acto institucional. Miguel González, desató la risa entre los asistentes al decir en la entrega de regalos: "Tienen una imagen bastante cutre, lo sabemos, pero nuestra asociación es así...". Aunque luego añadiera, ante las carcajadas de los scouts, que se refería "al carácter austero y ecológico del grupo". Luego, los participantes disfrutaron de un pequeño lunch y, posteriormente, tuvieron una misa oficiada por el arzobispo de Pamplona.

Íñigo Casado Barroso, de 22 años de edad, lleva cuatro años como monitor del grupo Vº Tropa. Antes, estuvo desde los 8 hasta los 18 como miembro. Conoció la tropa porque el grupo estaba vinculado a su colegio, Jesuitas, y decidió apuntarse. Lo que más le gustaba es que "con los scouts podías hacer cosas que de otra forma no podrías". Por ejemplo, estar más en contacto con la naturaleza e ir de campamentos. Pero también reconoce que ahora ya no le gustan las mismas cosas que cuando era pequeño. Ha aprendido, por ejemplo, a apreciar las caminatas por el bosque, cuando hace un tiempos no le gustaba nada eso de tener que "andar durante cinco días, con frío y encima llegar al campamento, montar la tienda y preparar la cena".

Ion Díaz es coordinador del grupo 1º Estrella y monitor desde hace cuatro años. Su grupo es joven. Está constituido por chavales de unos 11 años. Entre las actividades que realizan llama la atención una que suele desarrollarse en los diversos campamentos que organizan. La máquina del tiempo. Esta actividad consiste en que los participantes viajan al pasado (figuradamente) a ayudar a algún personaje en problemas. Con esto, buscan desarrollar los tres objetivos de la asociación: la educación, mejorar la sociedad y la fe.

Borja León es monitor del grupo Jaroi. Antes, estuvo 8 años como miembro. Lo que más le gustaba era el "sentimiento de familia que había en el grupo. Éramos como hermanos en los que podías confiar a ciegas", afirma. Ahora, dirige un chicos y chicas de entre 14 y 17 años. Con estos, La máquina del tiempo ya no funciona. A estas edades, se trata de ayudar a la sociedad. Por eso desarrollan actividades "para ayudar a los demás, nunca en beneficio propio", asegura Borja León

Miguel Gonzáles es monitor de jóvenes de 17 y 18 años dentro del grupo Mikael. "Con estos chavales hay que tener cuidado porque te tratan más como amigo que como monitor". Lo bueno es, asegura, "que se puede charlar con ellos". Por ello, las actividades de "reflexión sobre el mundo, la fe y la naturaleza son muy importantes". Y por supuesto, "la participación activa". A fin de cuentas, el ideal scout es dejar el mundo mejor que lo encontrado.