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El DNI y la tarjeta de crédito, en el bolsillo

Entre muchos hoteles costeros se ha extendido la costumbre de solicitar en recepción la documentación personal como garantía de pago, una práctica que puede perjudiciar seriamente a los consumidores.

El DNI y la tarjeta de crédito, en el bolsillo

MUCHOS son los navarros que ya están disfrutando de unas más que merecidas vacaciones después de todo un año de trabajo, o que están preparando ya las maletas para pasar los próximos días fuera de casa.

Algunos se alojarán en casa de la abuela del pueblo, o se irán a un camping, pero probablemente el destino elegido por muchos será alguna localidad costera del Mediterráneo o del Cantábrico. Precisamente a este último grupo se dirige la Asociación de Consumidores de Navarra Irache, quien alerta sobre los peligros de una práctica cada vez más extendida entre algunos hoteles de España y el extranjero: la de dejar la tarjeta de crédito o en su lugar, el DNI, en recepción.

Algunos alojamientos costeros de este tipo han adquirido la mala costumbre de solicitar la tarjeta de crédito o el DNI cuando los clientes llegan al hotel, como garantía de pago. Sin embargo, esta práctica, que se ha convertido ya en habitual, "vulnera la legalidad y puede ocasionar importantes problemas como fraudes con la tarjeta o la imposibilidad de identificarse en la calle, por encontrarse indocumentado", advierte Irache.

Aquellos que se dirijan en busca de sol y playa, y hayan escogido un hotel donde instalarse, deben saber que en ningún momento deben desprenderse del DNI durante los días que dure nuestra estancia. El hotel debe rellenar una ficha de inscripción con los datos del DNI, que posteriormente transmitirá a la Policía, bien sea mientras deshacemos el equipaje o nos asentamos en nuestro cuarto, pero jamás se debe abandonar el hotel sin esta documentación.

Y si hablamos de dejar en recepción la tarjeta de crédito, los peligros aumentan considerablemente. Desde Irache se recuerda: "Su pérdida, duplicado o sustracción puede ocasionar graves perjuicios económicos al consumidor".

Y es que, aunque muchos no sean conscientes de ello, dejar la tarjeta de crédito en posesión del hotel entraña un gran riesgo, ya que, de hecho, es obligación del consumidor custodiarla, del mismo modo que es obligación del poseedor de la tarjeta el no revelar su número secreto.

Muchos clientes, al acomodarse en sus cuartos, deciden esconder los objetos de valor, las tarjetas de crédito y el dinero en metálico que lleva encima, para no tener que sacarlo a la calle. En este sentido, Irache aconseja el uso de las cajas de seguridad que suele haber en los hoteles para guardar esas pertenencias, ya que, "en caso de robo, será sumamente complicado reclamar al hotel si no se ha hecho uso de la caja fuerte".

Por todo esto, es muy importante ser cuidadosos con estos detalles cuando lleguemos a nuestro lugar de vacaciones, no sea que el final de las mismas sea algo peor que un estrés postvacacional.