pamplona. "Si la prostitución femenina se esconde del resto de la sociedad, la masculina lo está aun mucho más". Así resume un experto que trabaja con el colectivo de personas que venden sexo en Navarra el principal rasgo distintivo de este tipo de prostitución, que sigue siendo absolutamente minoritaria en la Comunidad Foral y que se mantiene confinada en el interior de pisos, lejos de los clubes de alterne o de la calle.
Aunque se trata de un fenómeno con mucha movilidad, los últimos datos disponibles sobre el fenómeno datados en 2008 cifran en una quincena los hombres que prestan servicios sexuales en Navarra. Se trata de prostitución homosexual principalmente, aunque también hay prostitutos que se ofrecen para participar en tríos con parejas.
La mayoría de los hombres que se prostituye en Navarra "lo hacen de manera voluntaria", asegura un experto que presta asistencia al colectivo que vende sexo en la Comunidad Foral. La explotación sexual por cuenta ajena, a través de mafias de trata como en el caso de la red desarticulada en Cataluña esta semana, es la excepción que confirma la regla, coinciden las voces consultada.
De modo general, los prostitutos que contactan con sus clientes a través de Internet y el porcentaje de los que se anuncian a través de prensa o se promocionan en plena calle es residual, ya que "prefieren una menor exposición a la sociedad". Es el modo más privado de llevar adelante su negocio.
fórmula preferida Por ese motivo, la práctica totalidad de la prostitución masculina en Navarra queda confinada en el interior de pisos, donde los chaperos trabajan para sí mismos, aunque también hay casos en los que ocupan una habitación y pagan la mitad de la ganancia al dueño de la vivienda. Los tabúes que aún pesan sobre la homosexualidad convierten a esta fórmula en la preferida por los prostitutos, pero sobre todo en la favorita de los clientes.
La crisis económica también ha frenado, en general, el negocio del sexo de pago. Así ocurre en el caso de los hombres, que siguen siendo mayoritariamente extranjeros, de nacionalidad brasileña, principalmente, aunque en Navarra también hay españoles y sudamericanos ejerciendo la prostitución.
Las fuerzas policiales, en ningún caso, han detectado en Navarra la presencia de mafias que se dediquen a la explotación sexual de hombres, como se ha descubierto en Cataluña, ni tampoco han tenido que intervenir en ninguna investigación relacionada con esta actividad delictiva.
A pesar de que la prostitución masculina se ejerce en pisos, también existe un reducido grupo de hombres de nacionalidad marroquí que se mueven por ambientes homosexuales o en lugares de Pamplona como la zona del cementerio o la Taconera, y que se prestan a realizar algún servicio sexual a cambio de dinero, "aunque ellos mismos no se consideran prostitutos", afirma un experto.