Tras dos años sin ejecuciones, Japón ajustició ayer a tres reos condenados a la pena de muerte por varios asesinatos, lo que reabrió el debate sobre esta controvertida medida apoyada, según el Gobierno, por el 85% de la población. El método fue el ahorcamiento. El Consejo de Europa condenó esta acción, con la que "está desafiando" a la comunidad internacional.