Primera condena a miembros de una banda latina por pertenencia a una organización criminal
seis jóvenes, integrantes de 'blood-901', aceptan 15 meses de internamientoLa medida queda en suspensión 15 meses, en los que estarán en libertad vigilada con la obligación de no delinquir
pamplona. Aunque la condena para los seis acusados es de 15 meses de internamiento (seis en un centro y nueve en régimen semiabierto), la magistrada ha acordado que dicha medida quede en suspensión durante 15 meses, periodo en el que los seis jóvenes permanecerán en régimen de libertad vigilada y con la obligación de no delinquir. Si lo hicieran, la ejecución del internamiento sería automática.
El juicio, que estaba programado ayer a puerta cerrada, pero que no se llegó a celebrar después de que las partes alcanzasen un acuerdo sobre la condena, es el primero de los cuatro previstos en la capital navarra contra supuestos integrantes de esta clase de grupos juveniles (dos contra los Latin Kings y otros tantos contra los Blood-901).
De hecho, los seis jóvenes condenados ayer fueron detenidos en noviembre del año pasado en el marco de la operación llevada a cabo por la Policía Municipal de Pamplona y la Policía Foral, que se saldó con la detención de 28 jóvenes (quince supuestos integrantes de los Latin Kings y trece a los que se relacionaba con los Blood 901). Entre ellos se encontraba otro menor que debía ser juzgado ayer, pero que se encuentra en paradero desconocido desde hace varios meses.
Según se declara probado por conformidad de las partes, durante los años 2010, 2011 y 2012 los seis acusados, que en la actualidad tienen entre 16 y 18 años, pero que eran menores de edad cuando consumaron los hechos delictivos que se les imputaban, eran miembros activos de los Blood 901 y participaron en "diferentes acciones violentas", fruto de su "rivalidad" con los Latin Kings para "mantener su hegemonía" territorial en la comarca de Pamplona.
a imagen de las bandas de eeuu El "grupo juvenil violento" los Sangre-Blood, como los define la Fiscalía de Menores, surgió en 2005 en la comarca de Pamplona, "siguiendo la estructura de creación de las bandas latinas operantes en Estados Unidos, si bien con una organización más sencilla", con una estructura jerárquica y piramidal con cuatro fases: observación, soldado, general y líder. El paso de una a otra viene determinado por el cumplimiento de las normas de conducta y reglas establecidas, así como la participación en las reuniones, aprendizaje de la literatura, aportación de cuotas o implicación en las peleas.
Los lugares preferentes de reunión e influencia de los Sangre-Blood, donde impiden la entrada de miembros de grupos rivales, son la Rochapea, la Chantrea, especialmente el parque del Mundo, y San Juan, que señalizan mediante la realización de graffitis con sus símbolos. El rojo y el negro son sus colores.
Aunque el grupo está formado por 15 personas, durante los últimos años los Sangre-Blood se han asociado al grupo 901-Black Etnia, surgido en 2009 con la misma finalidad: "establecer su territorio y hegemonía frente a otros grupos, actuando igualmente de forma grupal y concertada y utilizando para ello medios violentos como peleas y amenazas". Formado por unos 20 miembros, su zona de influencia es la misma que la de los Sangre-Blood.
Si bien entre los años 2007 y 2009 fueron frecuentes los enfrentamientos con otros grupos asentados en la comarca de Pamplona, como los DDP (Dominican Don't Play) y los Escorpiones, tras la desaparición de estos en 2010, los Blood mantuvieron su rivalidad con los Latin Kings, lo que motivó "enfrentamientos violentos por su hegemonía, incluso con uso de armas blancas e instrumentos peligrosos, actuaciones que se materializan de forma grupal y concertada y que básicamente suponen la comisión de delitos como lesiones, riñas tumultuarias y amenazas", resume la Fiscalía.
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