DONOSTIA. Según ha informado hoy el Departamento vasco de Seguridad, en dicho tramo de la GI-636, entre los puntos kilométricos 0,1 y 1,9, sentido ascendente, la accidentalidad ha tenido un comportamiento negativo en los últimos años.
De hecho, en 2010 se registraron 27 accidentes, en 2011 ascendieron a 39 y en 2012 se elevaron a 53, mientras que el número de heridos fue de 27, 19 y 31, respectivamente. La misma fuente ha recordado que se trata de un tramo en curva hacia la derecha, precedido además de otro en curva hacia la izquierda, con desnivel.
La mayoría de los accidentes, concretamente el 73,4 % que se producen en el lugar, se corresponde con salidas de calzada en un punto en el que la velocidad máxima permitida para todo tipo de vehículos es de 80 kilómetros por hora.
La dirección de Tráfico del Gobierno vasco, en colaboración con la Ertzaintza y la Diputación de Gipuzkoa, ha considerado necesario instalar un equipo de control de velocidad que disuada de forma efectiva a los conductores para que adecúen la velocidad de los vehículos a los límites fijados.
En el tramo concreto , previo al punto de control, hay un panel de aviso de zona controlado por radar y también una señal vertical que fija la limitación de velocidad.