pamplona - Más de 20.000 alumnos reciben algún tipo de apoyo específico en la escuela o el instituto durante su escolarización, lo que supone uno de cada cinco estudiantes matriculados en Navarra. En concreto, un total de 7.360 escolares tienen diagnosticada alguna discapacidad (se incluyen las altas capacidades) y presentan necesidades educativas especiales. Por otra parte, unos 9.100 escolares se encuentran en una situación social desfavorecida y necesita refuerzos educativos. Un colectivo, aseguró ayer el responsable de la sección de Atención a la Diversidad del departamento de Educación, Rafael Pastor, que presenta una tendencia al alza en los últimos años. Este servicio atiende también al alumnado inmigrante, unos 8.700 personas, que en muchos casos también se benefician de estos apoyos.
La atención a la diversidad se ofrece a lo largo de todas las etapas educativas, desde el ciclo 0-3, y se organiza atendiendo a los criterios generales de inclusión y normalización, recurriendo a un tratamiento específico sólo cuando este es necesario. Los recursos facilitados por el departamento de Educación van desde la dotación de profesores de apoyo para atender a alumnos con dificultades en las aulas ordinarias hasta la creación de aulas especiales en los centros, así como la atención específica para niños hospitalizados o con necesidades educativas especiales, y su acompañamiento durante las prácticas en empresas. "Nuestro objetivo es trabajar para sacar a cada uno de nuestros chicos y chicas lo mejor de sí mismos. Apostamos por la igualdad de oportunidades, igual dignidad de toda las personas, y porque se establezcan mecanismos que favorezcan la equidad y la inclusión", aseguró ayer el consejero de Educación, José Iribas, durante una nueva edición del formato Hablemos de Educación, en el que participaron además de Pastor la orientadora del colegio Jesuitinas, Roncesvalles Orbaiceta, el exalumno de un PCPIE en el CI María Ana Sanz, Jon Sempere, y María José Villarroya, madre de un chico con discapacidad intelectual. "El reto es que ninguna persona se quede atrás y que todos sean atendidos y entendidos en su singularidad", aseveró Iribas.
necesidades especiales El alumnado que necesita un mayor número de recursos es aquel que presenta necesidades educativas especiales. Este curso están inscritos 7.360 escolares que tienen diagnosticada una discapacidad (en este grupo están incluidos los estudiantes con altas capacidades). Por número destacan los alumnos y alumnas que padecen un discapacidad leve (1.124) y aquellos que presentan un trastorno de déficit de atención con o sin hiperactividad (TDAH), que son 2.484. "Ha crecido mucho el número de escolares diagnosticados con TDAH gracias a la orden foral que aprobamos para facilitar medidas educativas para estos escolares", aseguró Iribas. También hay un grupo numeroso de escolares con trastornos en la lectura (629), ansiedad (343) y autismo (195).
La gran mayoría del alumnado con necesidades educativas especiales está escolarizado en un centro ordinario y son atendidos por docentes de Pedagogía Terapéutica y de Audición y Lenguaje. Tan sólo los escolares más gravemente afectados acuden a alguno de los cuatro centros de educación especial que hay en la Comunidad Foral (Andrés Muñoz, Torre Monreal, Isterria y El Molino). "Para los más pequeños que no se pueden desplazar a Pamplona o Tudela tenemos aulas alternativas. Hay en San Adrián, Milagro, Azagra", explicó Pastor, que también destacó que en atención temprana se está atendiendo a medio centenar de escolares de 0 a 3 años.
Asimismo hay centros preferentes para el alumnado con discapacidad auditiva (colegio Víctor Pradera y los IES Plaza de la Cruz y Valle del Ebro) y también para los estudiantes con discapacidad motórica (colegio público Azpilagaña e IES Basoko).
En Secundaria, el departamento de Educación ofrece las unidades de currículo específico (UCE), que se ofrecen en los cuatro cursos de ESO. En cada una se atiende a 7-8 escolares con discapacidad y se dota a los centros con un profesor y medio más. Estas unidades son la antesala de los Programas de Cualificación Profesional Inicial Especial (PCPIE). "Este curso hay 28 aulas y 175 escolares cursando estos programas".
otras medidas de refuerzos Aparte del alumnado diagnosticado con algún tipo de discapacidad, la sección de Atención a la Diversidad ofrece refuerzos educativo a otros 14.000 escolares. Muchos son estudiantes en situación socialmente desfavorecida, que necesitan apoyo para salir adelante. Para atender a estos escolares, el departamento incrementa la plantilla de los centros, con el objetivo de poder prestarles una mayor atención. "En Infantil, a partir de 3 grupos en un mismo centro se dota con un profesor más de apoyo. En Primaria, los docentes deben dar 25 horas lectivas, pues bien los tutores imparten 19-20 y el resto hasta las 25, son horas de apoyo a otros grupos o necesidades específicas. Por último, en ESO, cada grupo de Secundaria que tiene menos de 20 escolares se les dota con cuatro horas para atender necesidades y si son más de 20 escolares, se les dota con seis horas", explicó Pastor, que destacó también la innovación de muchos centros para atender a este alumnado. "Hay experiencias metodológicas muy interesantes como las comunidades de aprendizaje, el trabajo por proyectos...", añadió.
Asimismo, el departamento ofrece a los centros los programas de diversificación curricular, una alternativa a la ESO, según explicó la orientadora del colegio Jesuitinas, Roncesvalles Orbaiceta. "No hay tantas asignaturas sino que se trabaja por ámbitos. En nuestro centro el 100% logra el título de ESO y muchos siguen cursando un ciclo de grado medio y luego pasan al superior", aseguró esta orientadora, que desglosó algunas de las medidas que ofrece su colegio en el ámbito de la diversidad. "Tenemos dos UCE, para escolares con disapacidad psíquica y una UCA, donde atendemos a alumnado con perfil más conductual. Tratamos de reengancharlos al sistema ordinario y que puedan encauzar su vida. Presentan situaciones personales difíciles", aseguró.
En Navarra, afirmó Orbaiceta, hay "muchas y buenas medidas de atención a la diversidad" y aseguró que "no es tan complicado para un profesor realizar adaptaciones curriculares o elaborar medidas para que su escolarización sea más exitosa". En su opinión, todos los estudiantes "son diversos, todos son únicos e irrepetibles y tienen necesidades distintas. En nuesro centro trabajamos el tema de las inteligencias múltiples, cada uno tenemos unas inteligencias más o menos desarrolladas, y aprendemos de distinto modo", y añadió que "todo el profesorado es responsables de atender la diversidad, no sólo los específicos".