El Fiscal de Sala de Menores, Eduardo Esteban, ha sugerido la posibilidad de limitar el uso de los teléfonos móviles en horario escolar, una medida que ya han tomado otros países del entorno y algunas regiones españolas.

De este modo, ha planteado la necesidad de limitar el uso de las nuevas tecnologías entre los menores como una de las medidas que puede dificultar el acceso a la pornografía, tras constatarse en la Memoria de la Fiscalía General del Estado de 2022, presentada este jueves, un incremento del 116% de agresiones sexuales perpetradas por menores en el Estado en el último lustro.

"A mí me parece que no debería ser tan difícil, por ejemplo, evitar que menores de los colegios se les limite durante el tiempo académico el uso de los teléfonos móviles. Me parece bien que utilicen tablets adecuadas para la propia actividad educativa, pero no veo por qué van a necesitar en el colegio el teléfono móvil", apunta.

ACCESO A PORNOGRAFÍA A EDADES MUY TEMPRANAS

En este sentido, ha constatado, en declaraciones a Europa Press, que el acceso de los menores a la pornografía se produce cada vez más pronto. "Esto hace que tengan un concepto de la sexualidad bastante equivocado. Como no tienen una buena educación sexual, porque la sociedad falla en darles esa buena educación sexual tanto a nivel educativo como a nivel familiar, como a nivel de la sociedad, ellos buscan sus referentes en otro sitio y lo buscan en lo más que tienen más a mano, que son las tecnologías".

Esteban precisa que el incremento durante el año pasado de estas agresiones puede verse afectado por la Ley Orgánica de garantía integral de la libertad sexual, conocida como ley del 'solo sí es sí', que entró en vigor el pasado octubre y unificó los conceptos de abuso y agresión. Sin embargo, apunta que es un efecto que solo habría tenido lugar durante dos meses y que ese aumento de las agresiones ya venía produciéndose en años anteriores.

"Es cierto que han aumentado notablemente las cifras de las agresiones sexuales. Y, además, eso no es nada más que el corolario de algo que venía ocurriendo de hace bastantes años. Es verdad que desde 2015 hacia acá el aumento era más poco a poco, más progresivo, y esta vez ha sido un salto bastante más cuantitativo", admite.

Para Esteban, en este aumento tiene que ver el acceso temprano a la pornografía. "Se van a la pornografía y se creen que eso es la sexualidad. Nadie les dice que eso no es la sexualidad, que la pornografía tiene casi siempre componentes de dominio, componentes de violencia y que eso no es la sexualidad. Ellos lo toman como tal y actúan en consecuencia de esa manera", reflexiona.

A su juicio, de esta forma se trivializa la sexualidad, a la que se le priva del componente afectivo. "La solución tiene que ser una buena educación sexual, con implicación global, es decir, todos nos tenemos que implicar", añade.  

EL ABUSO DE LAS TECNOLOGÍAS PRODUCE PERJUICIOS SEXUALES Y AISLAMIENTO

Así, asegura que en las múltiples reuniones que hemos tenido con otras entidades, organismos y ministerios y demás, todos han estado de acuerdo. "Todos estamos de acuerdo en que hay un abuso de las tecnologías por parte de los menores, que no solamente les produce perjuicios en materia sexual,  les producen otros tipos de perjuicios, por ejemplo, aislamiento", añade.

Para limitar el uso de estos dispositivos, pide la "complicidad" de todos: padres, escuela y la sociedad en general.

Por otro lado, Esteban ha añadido que en materia de menores se han incrementado todos los delitos relacionados con la violencia, además de la sexual, las agresiones y los homicidios, estos últimos de "una manera importante", de una forma también progresiva, de un tiempo a esta parte.

El aumento de homicidios perpetrados por menores ha sido "más notable" en las ciudades grandes y con una directa relación con las bandas juveniles organizadas.   

CONTROLAR LAS ARMAS BLANCAS COMO EL TABACO

En este contexto, señala que una de las cosas que se pone de manifiesto por parte de los fiscales de menores es lo "sencillo" que es acceder a armas blancas de gran envergadura, como machetes o pequeñas hachas, y aunque está prohibida ya su adquisición, reclama un "control exahustivo" porque hoy por hoy no son fáciles de obtener.

"Creo que sí que debería tomarse alguna medida para que esa prohibición, que están prohibidas, se llevara realmente a cabo y, por lo tanto, el acceso no fuera tan sencillo (...) -afirma-. Usted habrá visto, como yo, que cuando un menor entra a comprar tabaco en un estanco, en un bar, le tiene que pedir permiso al camarero para que le pongan en marcha la máquina. Pues aquí un poco lo mismo, que haya un pequeño control, un mínimo control sobre la venta de ese tipo de armas.