Representantes de la Asociación de Empresas de Inserción de Navarra (EINA) han mostrado en el Parlamento de Navarra su modelo como "crucial en el trabajo de capacitación de personas con más dificultades" y han solicitado una mayor inversión para seguir acompañando al crecimiento del sector que se ha producido en los últimos años.

Han agradecido el apoyo en general de los partidos políticos, aunque han pedido incrementar la cuantía de la subvención de inversiones, que "se ha ido a la baja y que resulta insuficiente para acompañar al crecimiento del número de empresas de inserción en Navarra", así como "favorecer el cumplimiento de las reservas de contrato, que también han disminuido".

Según los datos ofrecidos por la entidad, en los últimos cuatro años se ha pasado de 9 a 19 empresas de inserción, un aumento que no ha ido de la mano con la inversión pública, en la que se pasó de 203.000 euros 2022 a 170.000 en 2025.

Lo ha apuntado Consuelo Corella Corella, secretaria técnica de EINA, entidad que aglutina a estas 19 empresas de inserción que trabajan en Navarra, quien ha acudido al Parlamento a exponer la labor que realizan.

Más presencia fuera de Pamplona

Corella ha puesto en valor el trabajo llevado a cabo desde este tipo de entidades, que "facilitan el desarrollo de la responsabilidad social de empresas privadas y públicas", cuyo objetivo es la "incorporación y formación sociolaboral de las personas en exclusión o en riesgo de estarlo para facilitarles su acceso al mundo laboral".

Estas empresas de tránsito, como se ha referido la secretaria, apuestan por un modelo de economía social y circular "para la cohesión social, generar trabajo y ofrecer oportunidades".

Uno de los hechos que ha destacado ha sido que la mayoría de empresas creadas se ubican en zonas fuera de Pamplona y comarca, lo que supone una "apuesta muy importante" para cubrir áreas con menos recursos, de la cual "nos enorgullecemos porque salir de la zona de confort es un reto y está saliendo bien".

Además, ha compartido algunas características de este sector, como el requisito de disponer de una plantilla durante los tres primeros años en la que el 30% de los empleados sean de inserción y un 50% a partir del cuarto año o, en la línea de servir como puente al mercado ordinario, las personas deban estar como mínimo seis meses y como máximo, tres años en estas empresas.