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José Mincha todavía saborea el título que lo ha convertido en campeón de España de Freestyle Motocross, pero su mirada ya está puesta en lo que viene. Disciplinado, constante y con una mentalidad centrada en el paso a paso, el piloto navarro vive uno de los momentos más decisivos de su carrera. En apenas dos años ha pasado de descubrir esta modalidad a competir con los mejores del mundo, entrenar junto a leyendas como Maikel Melero y preparar su salto al circuito internacional. Ahora, con Pamplona como sede de la primera ronda de la Freestyle GP Motocross World Cup FIM 2025, Mincha se enfrenta al desafío más ilusionante de su trayectoria: competir “en casa” y demostrar que su ascenso no es casualidad, sino el resultado de una vida entera sobre dos ruedas. Y, precisamente, esto es lo que cuenta en los Desayunosdnn con Aena.
Para quienes no te conocen, ¿cómo te definirías en pocas palabras?
Disciplinado, alegre y con muchas ganas de crecer en este nuevo deporte que es el Free Style Motocross.
¿En qué momento descubriste que el FMX podía ser algo más que una afición para convertirse en tu camino profesional?
Hace poco más de dos años, Edgar Torrenteras, una leyenda del Freestyle, me dio la oportunidad de empezar en esto. En ese momento pensé: “¿por qué no vamos a probar?”. Y, desde entonces hasta ahora he ido probando y disfrutando.
Este 2025 ha sido un año decisivo para ti. ¿Cómo has vivido todo esto desde dentro?
Lo vivo todo pasito a pasito porque no me gusta mucho pensar en el futuro, prefiero centrarme en el día a día. Y... de no vivir nada a vivirlo todo, ha sido un cambio muy grande y muy loco, pero me voy adaptando bien a este mundillo.
Porque desde pequeño ya te corría la moto por las venas...
Exacto, yo empecé en el motocross con cuatro añitos hasta los 21 –casi toda mi vida– y hace apenas dos años cambié esa disciplina por el Freestyle, así que se podría decir que llevo toda mi vida sobre ruedas –se ríe–.
Hace una semana te proclamaste campeón de España y esa final fue realmente ajustada. ¿Qué recuerdas de esos minutos previos a tu ronda?
La final fue con Maikel Melero, que es cinco veces campeón del mundo y el rider con el que entreno –para mí es como mi segundo padre– y no estaba nervioso porque cada día entrenamos todos los trucos con unas instalaciones perfectas, así que lo único que tenía que hacer era no fallar. Y así fue.
Cuando llegó el momento en el que te proclamaron campeón, ¿qué cosas pasaron por tu cabeza?
No sabría decir. Fue una mezcla entre alegría, emoción... Es algo para lo que llevas luchando durante todo el año, pero, como dije en mis redes sociales, esto no es más que un pasito hacia adelante en la gran montaña a la que me tengo que enfrentar.
Dices que estás día a día luchando, ¿cómo es un entrenamiento de Mincha?
Me levanto por la mañana y trato de hacer algo físico –algo de cardio– como bici, correr o estiramientos, como yoga y pilates y, por la tarde, moto. Es imprescindible todos los días practicar con la moto en este deporte. Solemos entrenar entre las 16.00 y las 20.00 horas. Todos los días hago todos los trucos que sé.
¿Y la mente qué papel juega?
Uno muy importante. Es imprescindible no ponerse nervioso para no tener errores porque, aquí, fallar puede ser bastante trágico, así que hay que tratar de evitarlos.
La tecnología también tiene que ser muy importante en tus entrenamientos...
Sí, yo como no soy pionero en este deporte, al principio aprendía mucho viendo vídeos y ahora miro mucho los míos para ver dónde fallo y mejorar.
En estos casos, el riesgo es inevitable, ¿no? ¿Cómo gestionas el miedo?
Miedo no puedes tener, sino respeto. Elegimos esto porque nos encanta.
¿Cómo te enfrentas a los nuevos trucos o saltos?
Me gusta ir probando y hacerlo poco a poco, de manera progresiva, porque si no puede salir mal. En cualquier caso, todos los trucos que tienes ya integrados tienen su riesgo y te siguen poniendo en tensión.
¿Cuál dirías que ha sido tu mayor reto personal para llegar hasta aquí?
Probablemente, una de las lesiones que tuve el año pasado porque, hasta ese entonces, había tenido esguinces o cosas muy pequeñas. Sin embargo, antes de una competición importante en Alemania, me rompí un dedo y estuve tres semanas en el médico, con operaciones y rehabilitación. Por suerte, llegué a tiempo y quedé segundo, por detrás del campeón del mundo. Quizá sentí eso como un reto de superación.
Como deportista que viaja para competiciones, entrenamientos y exhibiciones, ¿qué papel juega el aeropuerto en tu día a día?
A nivel nacional, nos movemos siempre en furgoneta, pero para viajar a Europa tenemos que coger muchos aviones. Así que tenemos que desmontar la moto en una maleta gigante, dejamos las piezas y las incorporamos en las motos que nos dejan para que sea exactamente igual que la que usamos en casa. Los aeropuertos, en este sentido, nos facilitan mucho porque llevamos cosas muy extrañas, como escapes o suspensiones, que tienen que ir muy bien protegidas, así que lo que hago es explicarles la circunstancia y siempre lo entienden. Estoy muy contento con ellos en ese sentido.
¿Qué valoras más cuando pasas por un aeropuerto como el de Pamplona?
Que haya poca afluencia de gente –es decir, que sea un espacio tranquilo– y que tenga buenos sitios para comer. No pido mucho más –se ríe–.
Has mencionado que te gusta viajar cómodo y sin estrés, ¿cómo ha sido tu experiencia viajando por diferentes aeropuertos de España?
La mayoría de los vuelos los cogemos de Madrid y son muy cómodos. Me pongo mi película y voy tranquilo.
¿Qué metas te planteas de cara a los próximos meses?
La primera y más cercana es el mundial. Me suelo poner metas, pero no me suelo agobiar con ellas porque me gusta ir paso a paso construyendo el camino, así que hay que ir a por él.
Este 2025, Pamplona acogerá la primera ronda del Freestyle GP Motocross World Cup FIM. ¿Qué significa para ti que un evento así se celebre en Navarra?
Para mí es un honor porque solo se han seleccionado a seis pilotos, pero que se haga en Pamplona es un orgullo porque nunca he competido aquí. Es la primera vez que estoy aquí. Me han dicho que aquí se ama el motociclismo, así que vamos a luchar por el campeonato.
¿Dónde te gustaría verte de aquí a tres o cinco años?
Tengo una lista con muchas cosas anotadas, pero creo que el camino que estoy llevando es bueno, así que espero estar en lo más alto de este deporte y poder continuar, mantenerme ahí.