La Universidad Pública de Navarra (UPNA) ha inaugurado este lunes su nuevo edificio de la Facultad de Ciencias de la Salud, ubicado en el recinto del Hospital Universitario de Navarra (HUN), donde se impartirán los grados en Medicina, Enfermería y Psicología, además de posgrados del ámbito sanitario.

El acto institucional, que ha sido presidido por el rector de la UPNA, Ramón Gonzalo; la presidenta de Navarra, María Chivite; y el secretario de Estado de Ciencia, Innovación y Universidades, Juan Cruz Cigudosa, ha tenido lugar en el hall del edificio, donde se ha realizado un reconocimiento a 40 personas que colaboraron en la puesta en marcha del grado en Medicina y en la construcción de la nueva facultad, que constituirá un espacio de formación e investigación con vocación de impacto en el ecosistema biosanitario. En total, han acudido a la inauguración cerca de 250 personas, entre personal homenajeado, personal sanitario, autoridades y comunidad universitaria.

En su discurso, el rector ha agradecido la apuesta del Gobierno de Navarra por la universidad pública y el trabajo de los profesionales del Servicio Navarro de Salud y, de manera especial, del personal de la UPNA. Gonzalo ha calificado la infraestructura como “moderna, flexible y sostenible” y ha subrayado su impacto en la formación, la investigación y la transferencia de conocimiento. También ha destacado la necesidad de reforzar la colaboración estructural entre la UPNA y el Servicio Navarro de Salud.

Por su parte, la presidenta María Chivite ha definido la puesta en marcha del edificio como un “éxito colectivo”, vinculado a la sanidad pública navarra y al sistema público en general. "Esta era la última pieza que faltaba para que el sistema sanitario alcanzara la excelencia", ha asegurado la presidenta.

Asimimso, ha subrayado la importancia de garantizar el acceso igualitario a los estudios sanitarios, "independientemente del origen o la renta", y ha destacado el carácter moderno y sostenible del edificio.

Inversión de 30 millones de euros

Tras los discursos y los reconocimientos, se ha realizado un recorrido por la nueva infraestructura, proyectada por los estudios navarros Bryaxis Arquitectos y VArquitectos y construida por la unión temporal de empresas (UTE) integrada por Osés Construcción y Construcciones Mariezcurrena. La comitiva institucional ha visitado aulas, el laboratorio de anatomía y la sala de disección, entre otras dependencias. El nuevo edificio está comunicado con el edificio ya existente y ambos espacios pasarán a integrar como una unidad la Facultad de Ciencias de la Salud.

El proyecto se adjudicó por 30,2 millones de euros (IVA incluido), importe enmarcado en el acuerdo de financiación entre la UPNA y el Gobierno de Navarra, que permitió incorporar al presupuesto universitario una partida destinada a la nueva infraestructura sanitaria.

El edificio se compone íntegramente de vigas y pilares de madera laminada de pino radiata, combinados con paneles CLT (madera contralaminada) para los forjados. En la fachada, también constituida por elementos de madera, destaca el acabado exterior de lamas de madera de accoya, que garantiza su durabilidad, según el equipo redactor.

Distribución de espacios

La nueva sede de la Facultad de Ciencias de la Salud cuenta con una superficie aproximada de 13.504 metros cuadrados útiles, distribuidos en planta baja y cuatro alturas, además de una planta subterránea para aparcamiento e instalaciones técnicas.

Construido a lo largo de 28 meses, el edificio dispone de 22 aulas, una decena de laboratorios, un área de anatomía de 190 m², salas de informática, despachos, una sala de grados tipo auditorio y una cafetería. La cuarta planta acogerá el futuro centro de simulación clínica, con una inversión prevista de 1,5 millones de euros. En total, dará servicio a unas 1.500 personas.

Madera y eficiencia energética

El edificio incorpora más de 2.900 metros cúbicos de productos de madera, con materiales fabricados por Stora Enso y por la empresa navarra Madergia, desde su centro de producción de Oricáin.

La sostenibilidad es uno de los ejes del proyecto: la construcción industrializada en madera ha reducido la huella de carbono, el inmueble cuenta con paneles fotovoltaicos y presenta una alta eficiencia energética, hasta el punto de convertirse en un edificio de energía positiva, capaz de generar más energía de la que consume. Además, funcionará exclusivamente con electricidad, sin uso de combustibles fósiles.