Los estudiantes de Medicina y Enfermería se mueren de ganas de estrenar las nuevas aulas y recorrer los luminosos pasillos del nuevo edificio de la Facultad de Ciencias de la Salud de la UPNA, la mayor construcción en madera realizada en Navarra. Los que ahora están en cursos superiores lo han visto crecer desde que en abril de 2023 comenzaran las obras de la esperada infraestructura. “Nos asomábamos al cristal para ver cómo iban avanzando y la verdad es que tenemos ganas. En el edificio actual hay pocas aulas para trabajar en equipo”, afirma la pamplonesa Haizea Senosiáin Huarte, estudiante de 6º Medicina. Esta joven, al igual que Diego Mora Véliz, de Betelu, que cursa 4º de Enfermería, poco va a poder aprovechar las nuevas instalaciones. “Ya no tenemos clases. Nos queda el trabajo fin de grado, las prácticas... pero iremos a la cafetería que no hemos tenido en todos estos años”, bromean.

Ellos están ya de salida, lo contrario que sus compañeras Valeria Aroni Cortez e Inés De Miota Balenciaga, que acaban de empezar Enfermería y Medicina respectivamente. “En estos cuatro meses hemos ido viendo cómo ultimaban la construcción y cuando el otro día dijeron que la inauguraban el lunes 19 nos llevamos una alegría. Empezamos con más ganas el segundo cuatrimestre”, reconoce de Miota, natural de Logroño. Una opinión similar tiene Aroni. “Tenemos muchas ganas de estrenarlo y es una suerte poder disfrutarlo desde el inicio de la carrera”.

El nuevo edificio, que llenará sus clases y pasillos a partir del lunes 26 de enero con estudiantes de Medicina y Enfermería de cursos posteriores, les ilusiona pero los veteranos destacan que “sin el equipo humano que hay, sin la investigación... este edificio tan chulo no sirve de nada”. Tanto Senosiáin como Mora destacan de la facultad de la UPNA la calidez humana del profesorado, la cercanía y las enormes posibilidades de hacer prácticas y simulaciones. “Es muy cercana, nos conocen por el nombre, nos consultan mucho, la toma de decisiones es conjunta siempre que es posible. Es un equipo humano increíble y los profesores tienen muchas ganas”, asegura Senosiáin.

La apuesta temprana y potente de la facultad por las prácticas (se hacen antes que en otras universidades) fue el principal motivo por el que estos estudiantes eligieron esta universidad. “A nuestros compañeros de 1º les recomiendo que aprovechen al máximo la simulación porque eso te da mucha seguridad para luego estar con los pacientes y pierdes el miedo”, coinciden Senosiáin y Mora y les animan a disfrutar, a no desesperarse y aprender al máximo.

Mejor calidad docente

A juicio de la decana de la facultad Almudena Sánchez “una de las cosas que va a mejorar con la nueva ala es que los estudiantes van a tener espacios diáfanos y luminosos para interacción social y trabajo en equipo entre ellos y con el profesorado”. Según explica, hay despachos y aulas que comparten un mismo espacio, “lo que permite crear un microecosistema de todos los grados para que el alumnado pueda interactuar entre sí y con el profesorado”.

Para la vicedecana de Enfermería, Josune Pumar, la ampliación del edificio permite tener “aulas más flexibles y más espacio para hacer cosas innovadoras. Estamos en un momento de cambio con la llegada de la inteligencia artificial y la realidad aumentada, crecen las posibles vías para ampliar metodologías docentes y este espacio nos lo permite. Al final se trata de mejorar la calidad docente”.