Los menores víctimas de violencia sexual cuentan ya en Navarra con un nuevo espacio que pretende aportar una "respuesta unificada y especializada" que permita "atender mejor desde la parte más humana" este tipo de casos y que prevé comenzar su actividad en febrero o principios de marzo. Navarra es la tercera Comunidad en contar con un centro especializado y que sigue el modelo Barnahus para evitar la revictimización. En 2025, la Comunidad Foral registró 78 casos de violencia sexual contra menores, un drama que cada año aumenta en el número de denuncias. Las pruebas preconstituidas por este tipo de delitos aumentaron un 41,8% el año pasado respecto a 2024.

La Presidenta de Navarra, María Chivite, ha visitado esta mañana el nuevo centro de atención integral para atender a menores víctimas de abuso sexual, denominado Barnahus, que comenzará a prestar servicio en febrero. Durante su intervención, ha destacado la importancia de “humanizar” las políticas públicas y poner a las víctimas “en el centro de las mismas”. Este servicio está pensado “desde la mirada de lo que necesita la persona a la que se dirige, no desde quienes lo prestamos”, ha remarcado.

“Este gobierno, como el conjunto de la sociedad, es especialmente empático con todo lo que afecta a la infancia, la adolescencia y a las personas más vulnerables”, ha señalado Chivite. En este sentido, la Presidenta se ha referido al “gran componente emocional” del nuevo centro, que reúne en un entorno adaptado todas las intervenciones necesarias para la protección, recuperación y restitución de derechos de estas personas, ya que de esta manera cuentan “con un entorno en el que se sienten atendidos y seguros”. 

Atención integral en un local cálido

El modelo Barnahus, término islandés que se traduce por “la casa la infancia”, es un recurso público especializado, dependiente del Servicio Social de Justicia del Gobierno de Navarra. El centro está dirigido a niñas y chicas adolescentes de 3 a 15 años, a niños y chicos adolescentes de 3 a 17 años y a personas con discapacidad intelectual de cualquier edad. 

Está ubicado en Pamplona, en un local luminoso y cálido, con un estilo abuhardillado, que tiene por objetivo proporcionar un entorno protector, amable y no intimidatorio para las personas menores de edad y sus familias, que fomenta la sensación de protección. Cuenta con 600 metros cuadrados y para su puesta en marcha se ha destinado un total de 978.576,46 euros, de los cuales 839.186,46 han sido aportados por el Gobierno de Navarra y el resto, 139.390 euros, por la Fundación la Caixa, mediante un convenio de colaboración firmado entre ambas entidades. 

El local, ubicado en el barrio de San Juan de Pamplona / Iruña, dispone de doce estancias, entre las que se encuentran seis salas de entrevista, de las que dos cuentan con decoración infantil, dos con decoración adolescente y dos con mobiliario adecuado para la atención a las familias. Además, hay dos salas para la realización de la prueba preconstituida, equipada con los medios audiovisuales y de comunicación necesarios, una estancia para visualizar dicha prueba que también puede ser sala de reuniones, una sala de exploración médica, un espacio de trabajo para las y los profesionales implicados en el servicio, y una estancia para que las familias puedan tomar un refrigerio.

En cuanto al personal, este centro contará con un equipo móvil, integrado por profesionales de los distintos departamentos y servicios, y un equipo fijo. En el equipo fijo lo forman ocho personas, dos profesionales de Trabajo Social, tres de Psicología, una figura que actuará como coordinadora de la Barnahus, y dos personas administrativas. 

Circuito ante la sospecha de una agresión sexual

Ante la sospecha de una agresión sexual a una persona menor o con discapacidad intelectual, los departamentos del Gobierno de Navarra y las y los profesionales implicados deben realizar una derivación formal y enviar a la persona al centro para su valoración y seguimiento. De la misma manera, las personas afectadas, sus familiares y personas allegadas tienen la opción de acudir directamente a la Barnahus.

Una vez que el equipo recibe el caso, procederá a analizar toda la información disponible y recabará, en la medida de lo necesario, datos adicionales que permitan realizar una valoración completa y precisa de la situación. 

Así, en una reunión interdepartamental, se elaborará un plan de actuación conjunto que especificará los servicios que se propondrán a la familia y a cada persona menor y priorizará que la mayoría de estas acciones se realicen en la Barnahus, garantizando así un proceso centrado en la protección de las niñas, niños y adolescentes en un entorno amigable. En 2025, fueron atendidos en Navarra 78 menores víctimas de agresión sexual. 

Ejemplo práctico con un caso ficticio

La profesora de Maite, alumna de ocho años de un colegio de Pamplona, observa un comportamiento extraño en la niña, a la que se le escapa un relato inconexo que llama la atención de la docente. No es la primera vez que observa reacciones anómalas en la niña, lo que le lleva a sospechar que podría estar sufriendo algún tipo de abuso sexual.

Si la atención que se ofrece no fuera integral y bien coordinada, Maite tendría que relatar su historia no menos de cinco veces: a la trabajadora social, a la pediatra que elaborará un informe sobre sus lesiones, al psicólogo forense, a la policía y ante la jueza de instrucción, que decidirá sobre la conveniencia de adoptar medidas cautelares. De manera inevitable, Maite revivirá los abusos cada vez que cuente su historia, con el problema añadido de las altas probabilidades de descoordinación, pérdida de información, etc.

Por eso es importante proporcionar a Maite un entorno amigable, lejos de comisarías, hospitales o juzgados, con una decoración adaptada, confortable, de aires domésticos, con juegos y un equipo multidisciplinar formado por profesionales de la Psicología forense, de la Medicina y educadores, para prevenir el daño a la menor y la revictimización.

En este sentido, el modelo Barnahus sustituye al modelo fragmentado por una respuesta unificada, especializada y adaptada a las necesidades reales de cada persona menor de edad y prioriza su bienestar emocional, su seguridad jurídica y su recuperación integral. El de Maite y el de todos los niños, niñas y adolescentes víctimas de violencia sexual. 

Asistentes a la presentación 

Junto a la Presidenta, han asistido a la presentación del centro la delegada del Gobierno en Navarra, Alicia Echeverría; la consejera de Interior, Función Pública y Justicia, Inma Jurío; la consejera de Derechos Sociales, Carmen Maeztu; la directora general de Justicia, Maite Arenaza, y la directora gerente del INAI, Patricia Abad.

Además, han participado en la visita Sara Izaskun Azcona, delegada en Navarra de la fundación la Caixa y María Halcón, directora provincial de la Tesorería de la SS. Por parte de Justicia, han acudido el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Navarra, José Julián Huarte; el fiscal delegado de Medio Ambiente y Urbanismo, Francisco Javier Úriz; el secretario de Gobierno del TSJN, Alfonso Pérez.