El 85 % de los inquilinos destina más del 30 % de sus ingresos al pago de la renta y una de cada tres supera el 50 %, según un informe de la ONG Oxfam Intermón que analiza la vivienda como origen de desigualdad.

A partir de los datos extraídos de la encuesta 'Vivir la Desigualdad II', realizada por la organización en 2025 a 4.102 personas, el 61 % de los inquilinos no logra ahorrar debido a los elevados costes de la renta y más de la mitad (58 %) considera improbable adquirir una vivienda en el futuro. En este contexto, la herencia se perfila como un mecanismo cada vez más relevante en el acceso.

Por el contrario, el 60 % de quienes tienen su casa completamente pagada sí ahorra todos los meses, indica en un comunicado. Entre los hogares con hipoteca, el 62 % dedica más del 30 % de sus ingresos al pago de la vivienda y una de cada cinco, el 50 %.

La "trampa del alquiler"

Según señala el autor del informe y responsable de políticas de protección social y empleo de Oxfam Intermón, Alejandro García-Gil, el acceso a la vivienda supone un gran esfuerzo para millones de personas y es especialmente difícil para quienes pagan una renta. Con esta "trampa del alquiler", marcada por altos precios que impiden ahorrar y reunir la entrada para una hipoteca, muchas personas quedan atrapadas en un mercado del alquiler cada vez más "asfixiante".

Entre quienes perciben el salario mínimo interprofesional (SMI), el 58,6 % de las personas con vivienda pagada logra ahorrar, frente al 32,4 % de quienes viven de alquiler. De hecho, una persona propietaria con ingresos equivalentes al SMI (1.184 euros en 2025) tiene más probabilidad de ahorrar que una persona inquilina con un salario de 2.000 euros.

"Desahucios invisibles"

Una de cada tres personas que pagaron una renta -alrededor de tres millones- sufrieron el último año "desahucios invisibles", finalizaciones de contrato o subidas inasumibles que derivan en mudanzas forzosas.

El impacto, agrega el informe, es más acentuado entre extracomunitarios (37 %) y jóvenes menores de 35 años (31,9 %). En el caso de estos últimos, uno de cada dos tuvo que regresar al hogar familiar.

Coordinación entre instituciones

El aumento del coste también se traduce en cambios en las condiciones de vida, ya que el 13 % de quienes alquilan comparte su hogar con personas sin parentesco, una proporción que alcanza el 22 % entre la población migrante. Entre el grupo de 25 y 34 años, llega al 27,7 %. No obstante, también afecta a una de cada diez personas de entre 35 y 54 años. Además, el 19,2 % de la población no pudo afrontar el pago de suministros esenciales en el último año.

Oxfam reclama una respuesta coordinada entre el Gobierno, CCAA y ayuntamientos; garantizar la protección para más de 60.000 hogares vulnerables que corren el riesgo de ser desahuciados tras el rechazo del "escudo social"; regular los precios y ampliar la duración de los contratos; frenar prácticas especulativas; avanzar hacia una fiscalidad centrada en el uso de la vivienda; ampliar el parque de vivienda pública, e impulsar modelos alternativos.