El crecimiento "exponencial" de la espeleología deportiva "preocupa" a la Administración navarra, ha alertado el arqueólogo de la Institución Príncipe de Viana y coordinador de la investigación paleontológica del hallazgo del bisonte de Arrafela, Jesús García Gazólaz, tras advertir de la "fragilidad del patrimonio subterráneo" cultural, geológico y biológico al que pueden acceder libremente, excepto en el parque natural de Urbasa-Andía y en la reserva de Ukerdi en Larra, donde es necesario un permiso previo.
"Las cuevas no necesitan a los seres humanos", ha dicho como alerta del daño que pueden hacer con su acceso, e incluso ha reconocido que técnicos como ellos, con especial cuidado y medios, pueden modificar el entorno guardado desde hace miles de años.
EL HALLAZGO DEL BISONTE DE ARRAFELA
Así, lo ha puesto de manifiesto en el Parlamento foral, a donde ha acudido a explicar el hallazgo junto a la directora del Servicio de Patrimonio Histórico, Alicia Ancho.
A lo largo de la ponencia han destacado como el hallazgo de lo que ya se llama "el bisonte de Arrafela" respalda la orientación dada por el departamento de Cultura a la investigación paleontológica, precedida en los últimos años por el 'Hombre de Loizu' y la 'Mano de Irulegi'.
Asimismo, han explicado que en este caso en concreto se formó un equipo multidisciplinar que contó con expertos del departamento y también con personal del de Medio Ambiente, así como con espeleólogos y, tras el hallazgo, con reputados expertos nacionales e internacionales.