El sindicato LAB está llevando a cabo una recogida de firmas en centros educativos de Navarra con el objetivo de recabar apoyos para solicitar la destitución del consejero de Educación del Gobierno de Navarra, Carlos Gimeno. Bajo el lema Por una educación de calidad, Gimeno kanpora!, representantes sindicales han recorrido distintas escuelas e institutos para dar a conocer la iniciativa y distribuir hojas de firmas entre el personal docente y no docente. Este sindicato cree que el consejero es el "máximo responsable del deterioro de la educación navarra" y convoca una manifestación el sábado16 de mayo en apoyo a la petición de cese de Gimeno.

Según explica el sindicato en su página web, la recogida de adhesiones está abierta a todos los trabajadores de los centros escolares, independientemente de su función o etapa educativa. De este modo, podrán firmar desde especialistas de apoyo educativo hasta personal de conserjería, limpieza, comedores, educadores y profesorado.

LAB sostiene que, desde la llegada de Gimeno al Departamento de Educación, "las condiciones laborales del personal han empeorado y, en consecuencia, también la calidad del sistema educativo". Entre las críticas, el sindicato señala la implantación de aulas de 2 años y del ciclo 0-3 sin la dotación suficiente de recursos, la falta de avances en la unificación de los modelos de gestión de esta etapa o la introducción del modelo dual en Formación Profesional sin medios adecuados.

Incremento carga burocrática

Asimismo, denuncia un incremento de la carga burocrática en los centros, una reducción del peso presupuestario de la educación y un deterioro de las condiciones laborales en ikastolas y centros concertados. También critica la situación del personal no docente, con contrataciones que, según LAB, "no siempre han respetado la normativa, y la persistencia de jornadas parciales y condiciones precarias entre los especialistas de apoyo educativo".

El sindicato añade que el consejero mantiene una actitud de “cerrazón” hacia el diálogo con los representantes del sector y le acusa de "obstaculizar" el desarrollo del euskera, así como de apostar por la privatización de determinados servicios frente a su gestión pública.