La Asociación Río Aragón ha reclamado la paralización definitiva del recrecimiento del embalse de Yesa cuando se cumplen 25 años desde la colocación de la primera piedra de unas obras que considera “inviables”, inseguras y ejemplo de despilfarro económico y mala planificación.

La entidad ha recordado en un comunicado que el 18 de mayo de 2001 el entonces ministro de Medio Ambiente, Jaume Matas, inauguró oficialmente el proyecto, adjudicado a una unión temporal de empresas integrada por ACS, Ferrovial y FCC.

Según la asociación, la infraestructura debía estar finalizada en 2006 con un presupuesto inicial de 113 millones de euros. Sin embargo, las estimaciones actuales elevan el coste hasta cerca de 500 millones de euros y sitúan la finalización de las obras más allá de 2030.

Río Aragón ha asegurado que los trabajos llevan más de tres años prácticamente paralizados debido a los problemas geológicos y de estabilidad detectados en la zona. Además, sostiene que el proyecto incumple las normativas de seguridad vigentes en materia de presas y embalses.

La asociación subraya que las laderas del embalse “siguen en movimiento” y recuerda los deslizamientos registrados en 2006 y 2013. Este último episodio obligó al desalojo y posterior demolición de más de un centenar de viviendas.

Riesgo de fallo

El colectivo también rescata unas declaraciones realizadas en 1982 por el ingeniero René Petit, director de las obras de la presa original, quien advirtió de que aumentar el volumen del embalse incrementaría “considerablemente” el riesgo de fallo geológico y expresó sus dudas sobre la seguridad del proyecto.

Asimismo, Río Aragón cita diversos informes técnicos elaborados en los últimos años. Entre ellos, destaca un estudio de Geoconsult para el Gobierno de Navarra que, en 2020, concluía que no podía establecerse un factor de seguridad para la ladera, así como otro informe encargado por el Ayuntamiento de Sangüesa que recomendaba “no proceder al llenado del recrecimiento”.

La asociación ha criticado las valoraciones de estabilidad realizadas por la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) y por distintos responsables políticos, y ha reclamado “valentía política” para abandonar una actuación que, a su juicio, “nunca debió haberse emprendido”.

En este sentido, ha pedido que la tramitación del modificado número 4 del proyecto sirva para replantear por completo la actuación y apostar por una alternativa centrada en reforzar la presa actual y reparar los daños ocasionados.

Además, Río Aragón ha anunciado que presentará alegaciones al nuevo ciclo de planificación hidrológica de la cuenca del Ebro 2028-2033 para solicitar que el recrecimiento de Yesa quede definitivamente excluido de las actuaciones previstas.