El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha elevado este martes a más de 500 casos sospechosos de ébola y 130 muertes sospechosas a causa del brote decretado la semana pasada en el noreste de República Democrática del Congo (RDC), con al menos un fallecido en Uganda, que le llevó a declarar el domingo una "emergencia pública" a nivel internacional.

Tedros Adhanom ha advertido del peligro asociado de que "no haya vacunas o tratamiento" para la cepa del virus responsable de este brote, la Bundibugyo. Y es que la representante de la OMS en la RDC, Anne Ancia, especificó que la vacuna previamente cualificada por la organización contra el ébola funciona contra la variante Zaire, causante del brote de 2019, pero no contra la detectada en el brote actual.

Esta cepa fue identificada por primera vez en 2007 en el distrito ugandés de Bundibugyo, del que toma su nombre, y desde entonces solo se han documentado unos pocos brotes importantes. Los expertos la consideran menos letal que la cepa Zaire —responsable de la gran epidemia de África Occidental entre 2014 y 2016—, pero no por ello deja de ser peligrosa. La OMS estima que la tasa de letalidad de la variante Bundibugyo oscila entre el 30 y el 50 %, dependiendo del acceso a atención médica y de la rapidez de la detección.

Decimoséptimo brote registrado en la RDC

El virus comenzó a circular a finales del pasado abril y afecta a las zonas sanitarias de Mongwalu, Rwampara, Bunia y Nyankunde, en la provincia de Ituri, aunque también se han descubierto casos en la vecina provincia de Kivu del Norte.

Fuera de la RDC, Uganda ha confirmado dos casos en Kampala -incluido un ciudadano congoleño fallecido que se considera un caso importado- y Sudán del Sur ha detectado otro caso en el estado de Ecuatoria Occidental, cerca de la frontera con la RDC.

Se trata del decimoséptimo brote registrado en la RDC desde que se detectó el virus por primera vez en 1976.

¿Cómo se transmite le ébola?

El virus del Ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y causa fiebre hemorrágica grave, vómitos, diarrea y hemorragias internas. Según la OMS, el virus presenta una tasa de mortalidad media de entre el 25 % y el 90 %.