Identificados 88 años después los restos de un preso fugado de San Cristóbal
El Banco de ADN de Navarra confirma que uno de los cuerpos hallados en Etulain pertenece a Luis García Lago, preso gallego fugado en 1938
El Departamento de Memoria y Convivencia, Acción Exterior y Euskera, a través de la labor llevada a cabo por el Instituto de la Memoria, el Banco de ADN del Gobierno de Navarra y los trabajos técnicos de la empresa pública Nasertic, ha logrado identificar los restos de Luis García Lago, nacido el 15 de julio de 1915 en Vigo y vecino de Teis (Pontevedra). Luis García Lago, jornalero y soltero, fue detenido en el verano de 1936 acusado de rebelión militar y condenado a reclusión perpetua en un consejo de guerra celebrado en Vigo el 16 de septiembre de 1936. Llegó al Fuerte de San Cristóbal del monte Ezkaba el 22 de febrero de 1937. Y participó en la fuga masiva del 22 de mayo de 1938, de la que ahora se cumplen precisamente 88 años.
La identificación de García Lago ha sido posible gracias al cotejo de las muestras genéticas aportadas por sus familiares, que han sido localizados gracias a la imprescindible colaboración tanto del Concello de Vigo como del investigador Fermín Ezkieta, que ayudó a establecer los contactos, a quienes el Instituto Navarro de la Memoria quiere agradecer su compromiso. Este cotejo de muestras genéticas ha permitido concluir que uno de los tres cráneos recuperados en el osario del cementerio de Etulain, en diciembre de 2018, corresponde a García Lago.
Los trabajos de excavación en Etulain se iniciaron gracias al testimonio de dos vecinas de la zona, Fermina Iraizoz y Lucía Larramendi, que fueron recogidos en su día por la Sociedad de Ciencias Aranzadi con la colaboración de la Asociación Txinparta-Fuerte de San Cristóbal red de memoria colectiva. Según su relato, tres de los presos evadidos fueron detenidos por falangistas el 27 de mayo de 1938, fecha que Fermina Iraizoz recordaba bien por coincidir con su cumpleaños. Por su parte, Lucía Larramendi llegó a proporcionar a los fugados comida y agua. Los tres fugados fueron asesinados en el cruce de la carretera de Irún. Sus cuerpos fueron recuperados en 1999 cuando se construyó la variante de Olague. Al constatar que se trataba de aquellos presos, sus restos fueron trasladados al osario del cementerio de Etulain, dato que fue asimismo corroborado por testimonios de los vecinos de esta localidad del municipio navarro de Anue.
Con los restos de Luis García Lago son ya 48 las personas identificadas por el Banco de ADN del Gobierno de Navarra, nueve de ellos participantes en la fuga de mayo de 1938. Estas identificaciones has sido posibles gracias al esfuerzo realizado en la localización de familiares de los presos fugados, muy dispersos geográficamente, para lo que ha sido imprescindible el trabajo de investigadores, asociaciones, instituciones y, sobre todo, de las propias familias.
Así, son ya 437 los expedientes que el Banco de ADN ha abierto en sus diez años de historia, para recoger muestras de ADN de familiares de 377 personas asesinadas tras el golpe militar de 1936. El Gobierno de Navarra hace un llamamiento para seguir colaborando con el Banco de ADN y ponerse en contacto con el Instituto Navarro de la Memoria través de la dirección de correo electrónico inm@navarra.es para continuar resolviendo identificaciones pese al tiempo transcurrido.
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