La Asociación de Donantes de Sangre de Navarra (ADONA) ha aprovechado la celebración este 14 de junio del Día Mundial del Donante de Sangre para rendir un emotivo homenaje a los miles de ciudadanos que, de manera altruista y voluntaria, "regalan millones de gotas de humanidad". Bajo el lema internacional de este año, 'Una gota de humanidad', la organización ha ensalzado la "dedicación, compromiso y empatía" de un colectivo que protagoniza lo que consideran "quizá el movimiento civil y solidario más grande del que tenemos constancia".
Sin embargo, más allá del reconocimiento social, ADONA ha lanzado una firme reivindicación dirigida directamente a las administraciones públicas. La asociación ha instado a los responsables sanitarios a dotar al sistema de hemodonación de los recursos humanos, materiales y económicos necesarios. Según advierten, esta inyección de fondos es imprescindible para poder gestionar con éxito la obtención de unidades de componentes sanguíneos y la fabricación de medicamentos derivados del plasma humano, vitales para la actividad médica diaria.
Navarra no llega al 3%
A pesar de la histórica respuesta solidaria de la Comunidad Foral en diversos ámbitos, las cifras actuales reflejan que todavía queda un largo camino por recorrer en el ámbito de la concienciación. Desde la asociación señalan que, aunque el proceso es sencillo, no está lo suficientemente normalizado en la rutina de los ciudadanos: en Navarra no se llega, por poco, al 3% de la población donante de sangre.
Por este motivo, la entidad ha hecho un llamamiento extensivo a toda la sociedad navarra para que se sume a esta causa, recordando que la sangre es un recurso insustituible que se utiliza en infinidad de actos médicos cotidianos en todo el planeta.
El valor de una sola gota
En su manifiesto, ADONA ha querido visibilizar el impacto real e invisible que tiene cada donación en el sistema de salud. "En una única gota de sangre humana se recoge nuestro propio ser, pero además, recoge la historia de todo lo que está por venir", explican de forma poética pero rotunda.
La organización recuerda que detrás de cada bolsa de sangre hay historias con nombres y apellidos: "Una madre que salva la vida para regresar con sus hijos; un trasplante exitoso que permitirá a un joven seguir con sus proyectos; un medicamento que día tras día soporta la vida de otra persona; haber tenido un accidente y poder contarlo; o disfrutar de la familia y los amigos tras un cáncer".
Para finalizar, la asociación ha reiterado su "más emotiva felicitación" a todas aquellas personas que acuden regularmente a donar, destacando que su aportación desinteresada demuestra que, frente a los conflictos y la falta de ética del día a día, "mayoritariamente las personas somos solidarias, altruistas y generosas".