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Avistado un segundo oso cerca de Aribe, en el valle de Aezkoa

Agricultores y ganaderos creen que se trata de un ejemplar distinto al visto entre Otsagabia y Ezkaroze

Avistado un segundo oso cerca de Aribe, en el valle de AezkoaCollectif HOPE

Un segundo oso ha sido avistado en las últimas horas en las inmediaciones de Aribe (valle de Aezkoa), según han trasladado varios agricultores y ganaderos de la zona a EHNE Nafarroa. El nuevo avistamiento se produce apenas unos días después de que otro ejemplar fuera observado durante varios minutos junto a la carretera entre Otsagabia y Ezkaroze, una imagen que reabrió el debate sobre la presencia de esta especie en el Pirineo navarro.

Según explican desde el sindicato agrario, todo apunta a que se trata de un animal diferente al visto recientemente en el valle de Salazar. “Nos lo han comunicado varios agricultores y, por el tamaño, parece claro que es otro oso. El ejemplar avistado entre Otsagabia y Ezkaroze era bastante más grande”, señalan desde EHNE.

Aunque por el momento no existe una confirmación oficial sobre la identidad del animal, los testimonios recogidos por el sindicato apuntan a la presencia de un segundo ejemplar en una zona distinta del Pirineo navarro.

La osa Sorita ya es “abuela”: una de sus crías ha tenido descendencia

La expansión de la población de osos en el Pirineo navarro tiene buena parte de su explicación en una protagonista concreta: Sorita. La osa eslovena liberada en 2018 en el Pirineo occidental francés se ha convertido en uno de los principales motores de crecimiento de la especie y, según destacan desde el sector ganadero, ya puede considerarse incluso “abuela”. La razón es que una de las crías de Sorita ya ha tenido descendencia propia, lo que supone un nuevo salto generacional dentro de la población osera asentada en el Pirineo occidental.

Siete crías en apenas unos años

Desde su liberación, Sorita ha protagonizado varias reproducciones que han contribuido de forma decisiva al crecimiento de la población de osos. Su primera camada llegó en 2019, cuando tuvo dos oseznos. Sin embargo, ambos murieron poco después tras un encuentro con un macho adulto.

La recuperación llegó dos años más tarde. En 2021, las autoridades confirmaron el nacimiento de tres cachorros, un hecho considerado histórico para la consolidación de la especie en el Pirineo occidental. Posteriormente, en 2023, las cámaras de fototrampeo volvieron a captar a Sorita acompañada por otros dos oseznos.

En total, la osa ha tenido siete crías conocidas, una cifra que la convierte en uno de los ejemplares más importantes para la recuperación del oso pardo en esta zona de la cordillera.

Por su parte, la otra gran protagonista del programa de reintroducción del año 2018, Claverina, dio a luz a un osezno llamado Trepador en 2025. Fue el primer osoezno nacido en Aragón en medio siglo.