La Policía Local de Tudela atendió este miércoles una discusión en el término de Arquetas entre varios varones, al parecer por una posible ocupación de una caseta. Dos de las personas identificadas presentaban heridas leves sangrantes producidas, según su manifestación, por unas tijeras.
Los presuntos autores de las mismas huyeron antes de la llegada de los agentes, pudiendo facilitar la placa de matrícula del vehículo con el que habían huido. Los agentes informaron a las partes de la necesidad de interponer denuncia y se dio traslado a Policía Judicial para su investigación.
Por otro lado, se acudió al servicio de urgencias del centro de salud Santa Ana, tras el requerimiento de su celador, al comunicar que un paciente estaba insultándole por no darle paso a la consulta tan rápido como pretendía. Esta persona abandonó las instalaciones en un primer momento, aunque posteriormente fue identificado en un bar por hechos similares, advirtiéndole de las consecuencias de seguir con esa actitud.
Asimismo, a las 15.30 horas se acudió a un supermercado próximo a Paseo de los Poetas por un presunto delito leve de hurto en grado de tentativa. Un varón de 32 años intentó llevarse una PDA del establecimiento, siendo observado por dos trabajadoras. Las partes fueron citadas para un juicio inmediato por delito leve ante el Juzgado de Guardia de Tudela.
Materia de tráfico
Se atendió un accidente en el cruce de Aranaz y Vides con Avenida Central, estando implicados un turismo y un ciclomotor. El conductor del turismo procedente de Avenida Central no realizó la parada ante la señal de STOP y embistió al motorista que circulaba por la vía con prioridad. Se realizó intercambio de datos y se denunció al conductor del turismo. Acudieron bomberos y el agente de puertas de Guardia Civil, cortándose en tráfico hasta la retirada de los implicados.
Por otro lado, se atendió otro accidente en la glorieta de Estella, consistente en la caída de un ciclista a las 13.30 horas, el cual presenta una herida leve sangrante. Los agentes observaron que además de ser el único implicado, podía presentar síntomas de haber consumido alcohol, motivo por el que se le sometió a la prueba etilométrica. El ciclista, de 56 años, arrojó un resultado de 0,62 mg/litro de aire espirado, motivo por el que fue sancionado con una denuncia grave de 1000 euros y la bicicleta retirada por un amigo suyo.