Un agente de la Policía Nacional destinado en Pamplona salvó la vida a un hombre en una gasolinera de Teruel tras practicarle la maniobra de Heimlich cuando se encontraba atragantado con un trozo de comida.

Los hechos ocurrieron en la noche del pasado lunes, cuando el policía regresaba en autobús a la capital navarra. Durante una de las paradas del trayecto, el agente observó cómo un varón comenzaba a sufrir una tos intensa y persistente, acompañada de claros signos de dificultad respiratoria. La víctima se golpeaba el pecho e intentaba expulsar sin éxito algo que tenía alojado en la garganta, mientras su esposa trataba de auxiliarle visiblemente nerviosa.

Ante la gravedad de la situación y el evidente riesgo para su vida, el agente intervino de inmediato y comenzó a practicarle la maniobra de Heimlich. Tras varias compresiones abdominales, el hombre consiguió expulsar el alimento que le obstruía casi por completo la vía aérea, recuperando así la respiración y cesando los síntomas de asfixia.

Días después de la intervención, el hombre acudió junto a su mujer a la Jefatura Superior de Policía de Navarra para agradecer personalmente al agente su rápida actuación y haberle salvado la vida.