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Iñaki Zugarrondo, escritor: “El mito y la leyenda rodean la figura de Sancho VII”

Dos años después de su debut literario, Iñaki Zugarrondo ha publicado ‘Águila negra’. La historia sitúa al lector en la Navarra del siglo XII, con Sancho VII ‘el Fuerte’ como protagonista

Iñaki Zugarrondo, escritor: “El mito y la leyenda rodean la figura de Sancho VII”Iban Aguinaga

El relato de Águila negra (Grijalbo, 2025), del pamplonés Iñaki Zugarrondo arranca en 1194, cuando el nuevo monarca asciende al trono decidido a continuar el legado de su padre y a defender su reino frente a las ambiciones de Castilla y Aragón. Sin embargo, la tensión política lo empuja a tomar una decisión arriesgada: aliarse con quienes no comparten su fe. Ese pacto, nacido de la necesidad, marcará su destino y lo acompañará hasta el final de su vida, hasta redimirse en la legendaria batalla de las Navas de Tolosa.

PERSONAL

  • Lugar de nacimiento: Iruñea
  • Edad: 32 años
  • Carrera profesional: Guía turístico en Roma y en Iruñea y apasionado de la historia antigua, publicó en 2023 su primera novela, Vasconum (Ediciones Eunate). Ahora se incorpora al catálogo de Grijalbo con Águila negra.
  • Instagram: @zugarrondo_inaki

¿Por qué hay que leer Águila negra?

Te responderé con otra pregunta: ¿Por qué no escribir una novela centrada en uno de los soberanos más emblemáticos de Navarra? Es un tiempo en el que convivieron figuras como Berenguela de Navarra, Ricardo Corazón de León, Martín Chipia, o los reyes Pedro II y Alfonso VIII. Una época marcada por intrigas, alianzas y batallas decisivas como el asedio de Vitoria o la batalla de Las Navas de Tolosa.

"Siempre disfruto del proceso de documentación porque es todo un aprendizaje”

¿Qué le atrajo de la figura de Sancho VII para ambientar esta novela?

Sancho VII es un rey que se encuentra a caballo entre el relato, el mito y la leyenda. Su figura es emblemática, a veces glorificada, a veces denostada. Si hablamos de los reyes pamploneses y navarros, creo que a la mente de la mayoría vienen los nombres de Sancho III El Mayor, Carlos III El Noble, Sancho VI El Sabio… Y Sancho VII El Fuerte. Además, durante su reinado se suceden hechos de máxima relevancia histórica, como los ya mencionados. Es esta conjunción de factores los que me llevan a decantarme por su figura. Y la oportunidad de dar vida, por ejemplo, a la defensa de Vitoria, al mando de Chipia o a la cruzada que desembocará en la batalla de Las Navas de Tolosa, la cual narro desde el punto de vista de Sancho y sus navarros. Creo que el amante de lo bélico disfrutará acompañándolos en la refriega.

¿Cómo fue el proceso de documentación?

Siempre disfruto del proceso de documentación porque es una auténtica fuente de aprendizaje. En el se entrelazan fuentes primarias, como las crónicas de Jiménez de Rada, con ensayos y estudios de historiadores como García Fitz, Javier Fortún o Iñaki Sagredo, con quien, además, he mantenido un estrecho contacto y colaboración. Todo ese trabajo conjunto es lo que permite dar forma a una novela de este calibre. 

¿Cómo equilibra la fidelidad histórica con la libertad creativa que exige una novela?

Pretendo narrar con el mayor rigor histórico los episodios y pasajes que conocemos gracias a las crónicas, documentos y hallazgos. Las tramas paralelas, como la de espionaje que el lector encontrará en la obra, o los acontecimientos que las crónicas no aclaran o arrojan diversas versiones sobre ellos, como es el viaje de Sancho a tierras almohades para entrevistarse con el califa, son la oportunidad para dar rienda a la ficción, siempre lo más fiel al contexto histórico posible, por supuesto. El objetivo es crear una historia profunda con amor, muerte, pérdida, lealtad y traición dándose la mano; con ritmo vibrante, tramas paralelas, acción... y sin olvidarme de perfilar el carácter y sentir de los personajes. Esa es la línea por la cual intento guiarme cuando escribo. Ahora, es el lector quien tiene la última palabra para juzgar si he estado acertado o no.

¿Le preocupa que los lectores confundan ficción con historia o piensa que la novela puede ser también una puerta para que la gente se interese más?

Siempre lo digo cuando me preguntan al respecto. Los autores de este género no somos historiadores, al menos en mi caso, y una novela no pretende ser un ensayo histórico, por mucha carga de historia que esta tenga. Yo, por mi parte, siempre añado una nota al final, aclarando que hechos son históricos y cuáles ficticios. Y, de abrir alguna puerta, que ojalá lo haga, pues ese es mi objetivo, que sea al trabajo que los historiadores ponen a nuestro servicio, pues gracias a ellos, el autor tiene la información necesaria para dar vida a una obra de este calibre.

"Gracias a los historiadores, los autores tenemos la información necesaria para dar vida a una obra "

¿Tiene alguna rutina diaria para escribir o es de los que se deja llevar por la inspiración?

Siempre intento sacar un mínimo de dos horas al día para dedicarlas a la escritura. Evidentemente, hay días en los que las palabras y las ideas salen solas, y otras ocasiones en las que ofuscación y bloqueo se dan la mano para lograr el efecto contrario. Pero siempre disfruto enormemente, sobre todo cuando dispongo de más tiempo libre para escribir y las horas vuelan sin apenas tener noción de ello.

Sancho utilizó como sello personal el águila negra (arrano beltza). ¿Fue un diseño propio o ya existía?

Existe un debate en torno a ello, pues estamos justo al inicio de la época heráldica. Hay quien afirma que ya anteriormente otros monarcas de la dinastía Jimena lo utilizaron, pero lo cierto es que no es hasta la época de Sancho VII cuando tenemos los primeros documentos con el águila negra estampado. Es probable que lo adoptara de su abuela, Margarita de L´Aigle, de origen normando.