Tres desayunos con miel para empezar el día con un chute de energía

Con la primavera se abren las flores y las abejas salen de su letargo invernal para empezar sus labores de polinización y de recogida del néctar para producir la miel

23.03.2022 | 20:01
La miel es un alimento que ha formado parte de la dieta humana desde la noche de los tiempos.

Acabamos de estrenar nueva estación. La primavera astronómica ya está aquí y es la época en la que las plantas comienzan a lucir sus más coloridas galas. Aunque el cambio climático haya alterado algo el calendario y algunas floraciones se han adelantado, es ahora cuando las flores se ofrecen tentadoras para que los polinizadores hagan su trabajo.

Entre todos ellos destaca la abeja, de la que dependen para su reproducción el 84% de las especies vegetales, y, desde un punto de vista más antropocéntrico, de ellas depende el 76% de la producción de alimentos para los humanos. Por esto y por egoísmo, tal vez deberíamos tomarnos más en serio el motivo del progresivo descenso de la población de estos insectos.

Una abeja liba el néctar de una flor mientras el polen se adhiere a su cuerpo. Foto: Pixabay


Además de por participar de forma directa en la economía, las abejas merecen una consideración especial por ser las productoras del edulcorante más natural y de consumo más antiguo, la miel. Diferentes pinturas rupestres, como las situadas en Cueva de la Araña (en Bicorp, Valencia), muestran cómo se llevaba a cabo su recolección hace 15.000 años.

Un alimento nutritivo

La miel es apreciada en todas partes del mundo como un alimento dulce, apetitoso y nutritivo. Es una fuente de hidratos de carbono, que contribuyen a la recuperación de la función muscular normal después de realizar ejercicios físicos de gran intensidad. Este efecto benéfico se obtiene al consumir hidratos de carbono de todas las fuentes en una ingesta total de 4 g por kg de peso corporal, en dosis tomadas antes de transcurrir cuatro horas (o, como máximo, seis) después de finalizar un ejercicio físico de gran intensidad. Además, contiene vitamina B6, vitamina que ayuda a regular la actividad hormonal, reduce la fatiga y aporta minerales de una forma equilibrada.

"La miel es un alimento que nos llega sin ningún tipo de procesado, al igual que pasa con la fruta. Asimismo, contiene infinidad de micronutrientes, como vitaminas y minerales. De hecho, es muy importante saber que estos componentes presentes de manera natural en los alimentos son los que cuentan con efectos positivos para nuestra salud", asegura la nutricionista Paloma Quintana.

Pero este dulce y espeso líquido no es lo único que las abejas elaboran en sus colmenas. También hay otros que los humanos se han esforzado en extarer por su alto valor alimenticio o por su utilidad en el hogar.

Un enjambre de abejas sobre un panal. Foto: Pixabay


Así, el polen es uno de ellos. Las abejas lo recogen y lo apelmazan con miel para formar unas pelotitas que llevan a sus colmenas como reserva de proteínas, grasas, vitaminas y minerales. Se suele consumir solo, pero también puede incorporarse a zumos, batidos, ensaladas y repostería.

Otro es la jalea real, con lo que alimentas a sus crías, en especial las que van a ser reinas. Cada colmena, produce tan solo 250 g por periodo, lo que hace que este producto sea tan preciado.

El propóleo es una resinas que producen los árboles para protegerse de bacterias, hongos u otros insectos y que las abejas recogen para higienizar las colmenas al mezclarlo con la cera.

Finalmente, la cera con las que se construyen los panales. Es el principal elemento para fabricar velas e iluminar casas y fábricas.

Bajada de consumidores

A pesar de esto, según el estudio Análisis del consumo de miel en familias jóvenes con niños confeccionado por el Instituto de Investigaciones de Mercado y Marketing Estratégico Ikerfel, solo cuatro de cada diez españoles la incluyen en su dieta al menos una vez por semana.

Esto se debe a que el consumidor habitual de miel en España ha envejecido, puesto que más del 30% tiene 65 o más años de edad, de acuerdo con los datos de consumo alimentario registrados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) durante 2021. En tanto, los jóvenes independientes, las parejas jóvenes sin hijos y las parejas con hijos pequeños representan el 2,4%, el 4,3% y el 7,2%, respectivamente, del volumen de miel que anualmente consumen los españoles.

Para dar la vuelta a esta situación, la Asociación de Comerciantes y Envasadores de Miel (Asemiel-Animpa) ofrece tres recetas de desayuno completos y enriquecidos con miel natural para que los niños y no tan niños vuelvan a aficionarse a este manjar.

Desayunos para no desfallecer

1. Yogur de miel, granola, hierbabuena y frutos rojos



Ingredientes para 4 personas:
  • 600 ml de yogur
  • 100 g de granola
  • 200 g de frutos rojos variados: grosellas, frambuesas, moras, arándanos...
  • 90 g de miel
  • Unas hojitas de menta o hierbabuena
Elaboración:
Cortar por la mitad las frambuesas y las moras si son muy grandes. En unos vasos de cristal, ir poniendo en capas los ingredientes, primero el yogur, después la granola, los frutos rojos y la miel. Repetir el proceso hasta llenar el recipiente. Sobre la última capa de miel, colocar las hojas de menta o hierbabuena.

2. Tosta de ricotta, miel y manzana



Ingredientes para 4 personas:
  • 4 rebanadas de pan Integral de semillas
  • 240 g de queso ricotta
  • 120 g de miel
  • 2 manzanas rojas
Elaboración:
Cortamos las manzanas sin pelar por la mitad y después en lochas finas a modo de abanico. Mientras, ir tostando el pan hasta que quede bien dorado. Sobre la tostada, untar el queso sobre el que se colocará la manzana y la miel. El ricotta se puede sustituir por otro queso fresco o de untar.

3. Galletas crunchy de miel



Ingredientes para 4 personas:
  • 100 g de miel
  • 90 g de mantequilla
  • 100 g de harina

Elaboración:
En un cazo a fuego medio hacer un caramelo derritiendo la mantequilla mezclada con la miel. Hecha la mezcla, apartar del fuego y agregar la harina revolviendo con una varilla. Sobre una bandeja con papel de horno, ir poniendo trozos en forma de galleta de la masa. Introducir la bandeja en el horno precalentado a 200º durnate cinco minjtos y hasta que los bordes queden bien dorados. Después dejar enfríar y endurecer sobre una rejilla.

noticias de noticiasdenavarra