Zaragoza - Un empleado ha sido despedido de su puesto de trabajo después de que el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Aragón considerara que el robo de comida a sus compañeros en la empresa era motivo suficiente para ello. Según la sentencia, su conducta supone una transgresión contractual lo suficientemente grave como para justificar el cese disciplinario. Según los magistrados, el robo de comida vulnera diversas normas. El convenio colectivo de la industria de la tecnología y los servicios del sector del metal (en el que se enmarca la empresa) recoge como falta muy grave el fraude, la deslealtad, el abuso de confianza y el hurto o robo, tanto a los compañeros como a la empresa o a cualquier otra persona "dentro de las dependencias de la compañía o en cualquier otro lugar", informa CincoDías.