BEATRIZ Montañez le pregunta a Bertín Osborne, en Hable con ellas (Telecinco), acerca de Pablo Iglesias. Osborne comenta que lo que no admite del líder de Podemos es que defienda la dictadura de Chávez. Beatriz rebate a Bertín y ambos comienzan a acalorarse. De pronto, la presentadora apuesta al cantante 1.000 euros si es capaz de verificar que Pablo Iglesias ha defendido el sistema impulsado por el expresidente bolivariano. En las siguientes 36 horas, arde Twitter, con mensajes del propio Iglesias y miles de personas adjuntando documentos y vídeos ad hoc. El duelo Osborne-Montañez se convierte, así, en trending topic mundial y, aunque Beatriz pierde la apuesta, la siguiente entrega de Hable con ellas dispara el share.

Osborne y Montañez hicieron, en esa ocasión, las paces en directo, pero lo que se puso de relieve es que las filias y fobias se propagaron exponencialmente, con ayuda de las redes. El propio Iglesias agradeció a Beatriz su intervención mediante un tuit, mientras dos periodistas mencionados le trataban de “analfabeta”. Hasta la mujer de Bertín, que es venezolana, está enfadada. Una vez más se demostró que las redes sociales cada vez influyen más en los programas televisivos -y en otros medios, pero sobre todo los audiovisuales-, hasta el punto, incluso, de que a veces la gente discute de algunos temas sin haber encendido el televisor o visto el vídeo.

“Esa sería la parte digamos mala de las redes sociales, en su relación con los medios: hay quien se queda con el titular y ni siquiera abre el enlace del tweet, que es donde los periodistas mostramos la información contrastada. Y opinan y crece la bola... Hay mucho periodista ciudadano”, relata Begoña Beristain, directora del magazine de Onda Vasca La tarde en Euskadi, y dinámica tuitera, al igual que Ana Pastor o Jordi Évole. Como Pastor, Begoña incluye comentarios de los oyentes en directo, e incluso dichas opiniones pueden hacer cambiar algún aspecto de su programación, obligarla a rectificar... “Es que es un medio vivo. Las radios sociales son el medio que mejor ha sabido integrar a las redes”. No todos los periodistas radiofónicos incorporan las redes a su trabajo -“depende de cada personalidad”- y, aunque a Beristain le gusta esa interacción, reconoce que “sí resulta estresante”.d

DEMOCRACIA VERSUS FRIKISMO

De una información unidireccional a una mayor democratización. Pero, con la inclusión de las redes sociales en los equipos televisivos y periodísticos en general, ¿dónde está el límite entre interacción y desbordamiento? Josu Aurrekoetxea, director de Desarrollo de Negocio de Global Inmedia, entiende que quienes programan los contenidos televisivos no pueden virar del todo sus proyectos por las opiniones de los espectadores. A este respecto, el responsable de Participación de eitb.eus, Lontzo Sainz, señala que “se tiene en cuenta el feed-back y se da respuesta en la medida de las posibilidades, incluyendo en ocasiones algún elemento de juicio en algunas de las partes del programa. Pero las tramas, sobre todo en las series, no pueden variar demasiado”, explica.

En deia.com, por ejemplo, las redes proporcionan destellos de información “más rápidos” que los propios teletipos, explica la veterana periodista Laura Buján. A partir de esos flashes tan prácticos, lo importante es contrastar la noticia, confirma.

Josu Aurrekoetxea califica a Mediaset como una organización “maravillosa para todo el tema on line”. Lo cierto es que el pasado junio lideró el impacto social con el 71,4% de los comentarios en redes. Su coordinadora de Redes Sociales, Sonia Got, explica en este sentido que “los contenidos se deciden en función de la audiencia, no de las redes sociales. Pero escuchamos permanentemente a las redes para comprobar qué se opina sobre esos contenidos. Nos interesa que se hable de nosotros, que el impacto social sea alto, porque cuanto mayor es la muestra, más fiables serán las conclusiones que extraigamos. Pero incluso con programas especialmente tuiteros como ¿Quién quiere casarse con mi hijo?, en el mejor de los casos los que tuitean son un 5% de la audiencia total”.

En el caso de EiTB, su trending topic recurrente viene siendo El Conquis, esto es, “es el programa más comentado en las redes y de una forma intensa, puntual y con mucha fuerza”. Goenkale, otro de los clásicos de la televisión vasca, es tuiteado “al momento, se mete con un fotograma del propio programa”, y tiene decenas de miles de usuarios de Twitter. Vaya semanita aún tiene tirón en Facebook.

Las conductas sociales funcionan como picos, como mareas, ante la oferta mediática y, en especial, la televisiva. La semana pasada, durante la final de MasterChef en TVE, Twitter ardía -coparon el 70% de los comentarios sociales-, con miles de tuits de lo más insospechados. Entre ellos, un chico reivindicaba que Eva González ganara el concurso, por su belleza. Otros casos en que esta red social estuvo efervescente fue durante los resultados de las Elecciones Europeas, en la final de Aída (Telecinco) y, por ejemplo, cuando La Sexta emitió la entrevista de Jordi Évole al presidente uruguayo José Mújica. En la noche en que falleció Álex Angulo, desde la Academia de Cine, pasando por Gorka Otxoa, Ramón Barea y hasta Pablo Iglesias le rindieron sus homenajes por las redes. Emilio Sagi mencionaba Instagram, otra red en boga, por ejemplo entre famosas como Shakira. A veces, los periodistas nos enteramos de noticias por las redes antes que por el teletipo...

EL 'HASTAG' MÁGICO

El pasado junio, tuvo lugar la segunda edición de Talking about Twitter, considerado #TATGranada como el mayor evento relativo a esta red social en Europa. La directora de estrategia de Mediaset España, Ana Bueno, señaló que “no podemos vivir ajenos a que miles de personas comentan e interactúan a través de las redes el contenido que emites”. Lontzo Sainz puntualiza que hay quienes, al llegar a casa, ven la tele, leen un libro, hablan con su familia, se meten en las redes o, también, ven la tele y tuitean simultáneamente. Él no cree que haya un problema de adicción en ninguna de esas opciones: “Cada uno elige sus aficiones y sus herramientas de ocio”.

En la ponencia granadina se recordó el caso del “selfie más visto de la historia”, el de Christian Gálvez con la ganadora del bote de Pasapalabra, Paz Herrera, quien se rapó el pelo como había prometido. El día de la abdicación de Juan Carlos I la no emisión de Mujeres y hombres y viceversa generó 10.000 tuits de queja, convirtiéndolo en trending topic.

Sainz tiene clara la inmediatez de Twitter, pero es consciente de lo efímero de un trending topic: “Aparece de repente y con fuerza. Pero el ratio de atención es de una a seis respecto de Facebook. En Facebook perdura más”. Su trabajo es medir si se llega a la gente, “saber qué opinan, estar en contacto, generar imagen de marca y derivar tráfico a la web”.

JUEGO DE TRONOS

El máximo ejemplo de interacción lo juega Canal+. Javier López Carreras, jefe de Comunicación Multimedia, y Berni Melero, su antecesor, enumeran a este diario la “increíble aventura transmedia” en que se ha convertido Juego de Tronos, con miles de fans participando en los contenidos de los siguientes capítulos, realizando juegos de rol en tiendas, cantando al unísono en azoteas... “Interaccionar con personas semejantes en gustos a ti es clave en este desarrollo. Antes de las comunidades solo podías hablar, comentar, debatir e interaccionar con tus compañeros de sofás. Todo el que trabaje en televisión tiene que saber que eso ha cambiado”, subraya López Carreras.

pecto de sus colegas, López Carreras es taxativo: “Sin el espectador no eres nadie. En Canal + estamos trabajando en situar al usuario en el centro. Cada emisión no tiene sentido si no haces partícipe a la persona que lo está viendo, construyendo una comunidad que te permita vivir el contenido en primer persona”. En el caso de Juego de tronos, confirma que “todo el mundo es emisor y receptor. Eso es lo que hace grande este contenido. La involucración de la gente con esta serie es la clave de su éxito”. Incluso, añade, “los usuarios demandan una participación en los intervalos entre capítulos”. En Canal + llevan años creando comunidades para el disfrute no solo de la emisión, sino del entorno que genera. Así, el hashtag #dormiresdecobardes permite que los seguidores de la NBA conversen sobre los partidos.“Les damos retos, les mantenemos atentos a lo que sucede en los partidos y sobre todo insistimos en su participación”.