Parlamento de Navarra ha cerrado el trámite de enmiendas la ley de medidas fiscales con algunos cambios puntuales, pero dando por bueno el proyecto enviado por el Gobierno foral, que tendrá aprobada su reforma tributaria el próximo jueves en el último pleno de 2022 junto a los Presupuestos. El Ejecutivo foral verá así cómo sus dos proyectos estratégicos para el próximo año salen adelante sin mayores dificultades, síntoma de estabilidad imprescindible ante un contexto económicamente incierto y en el que poco a poco se empezará a notar también el ambiente preelectoral.

Los cambios introducidos durante el debate de enmiendas son más simbólicos que efectivos desde el punto de vista de la recaudación. Destaca la propuesta de EH Bildu para eliminar los privilegios fiscales de Audenasa, que deberá tributar ahora por el 100% de sus beneficios. También se mantienen un año más las limitaciones a la compensación por pérdidas de las empresas (propuesta por Podemos), se mejora la deducción por compra de vehículo eléctrico para rentas menores de 30.000 euros (EH Bildu) y se permitirá que las empresas puedan destinar el 0,7% del Impuesto de Sociedades a fines sociales en términos similares a como ocurre con el IRPF (PSN, Geroa Bai y Podemos). Ninguna de las enmiendas de Navarra Suma, que pedía menos impuestos, ni de Izquierda-Ezkerra, que pedía más, han sido aprobadas.

Un hecho que ha llevado a la formación de Javier Esparza a denunciar el "rodillo" del Gobierno. Finalmente, la reforma irá a pleno prácticamente tal y como entró en el Parlamento. Las novedades principales pasan por una mejora de los mínimos personales y familiares del 5%, una bonificación fiscal de 100 euros para los contribuyentes con menos de 30.000 euros de ingresos y una deflactación de la tarifa del 2% para compensar la subida de salarios por la inflación.

Al mismo tiempo, se suprime la deducción por creación de empleo en el Impuesto de Sociedades (cuatro millones que se irán a políticas activas de empleo), se mejoran los requisitos para acceder a las ayudas al alquiler joven de vivienda y se limitan a 1.500 euros las aportaciones a planes de pensiones con deducción. En total, el coste estimado de la reforma es de 53,6 millones con efecto fundamentalmente en 2023, año electoral.

El debate en el Parlamento de Navarra

La ley de medidas fiscales ha contado con el apoyo de PSN y Geroa Bai, que consideran que la reforma es equilibrada y suficiente en el contexto actual, ya que mejora ligeramente la situación de las rentas medias y bajas y en un contexto de dificultades económica aplaza los posibles cambios en el Impuesto de Sociedades. Pero es insuficiente para EH Bildu y Podemos, que han dado un apoyo crítico a la medida. Izquierda-Ezkerra directamente se ha desmarcado de la mayoría progresista con diez enmiendas dirigidas a aumentar la recaudación.

"Nos vamos a abstener por el acuerdo presupuestario que tenemos con el Gobierno, pero nos parece una reforma mínima, limitada en su alcance y su contenido", apuntó Adolfo Araiz (EH Bildu), que advirtió del riesgo de "recortes" si las previsiones económicas no se cumplen. Igualmente crítico fue Mikel Buil (Podemos), que frente a los planteamientos de la derecha consideró la propuesta del Gobierno un mal menor que apoya por lealtad. No obstante, advirtió que el próximo año no darán su apoyo si no se compensa de alguna forma la pérdida de recaudación prevista para 2023. Para Marisa de Simón, es "un error y una irresponsabilidad" no afrontar la "reforma fiscal profunda que necesita Navarra".

Rechazada la alternativa de Navarra Suma: más gastos y menos impuestos

La socios de Gobierno han rechazado así la reforma fiscal alternativa que había planteado Navarra Suma. Una rebaja general de impuestos que afecta a prácticamente todos los tributos y rentas y que, según su portavoz, María Jesús Valdemoros, garantiza "unas condiciones fiscales más favorables para personas, para familias y para las empresas". Pero que llega en una semana de debate presupuestario en la que la coalición de UPN, PP y Ciudadanos ha presentado más de 300 peticiones de aumento de gasto por un valor superior a los 260 millones.

Una "incoherencia" y una "falta de rigor" presupuestario, a juicio de los socios del Gobierno, que advierten de que, de aplicar la receta que plantea la derecha, se resentirían de forma muy importante los servicios públicos. Navarra Suma no ha hecho una estimación económica de su propuesta, pero según el PSN, el coste fiscal sería de entre 500 y 700 millones. "La rebaja de impuestos que plantean es desmesurada e incalculable. No recaudaríamos ni la mitad de lo que se necesita", ha criticado Ainhoa Unzu.

El argumento ha sido sin embargo rebatido por Valdemoros, que ha basado su intervención en la hipótesis de que, a menos impuestos, más recaudación. "Este es un modelo que impulsa la creación de empleo y eleva el dinamismo en la actividad productiva y el emprendimiento", argumentó. Según Valdemoros, al tomar como principal meta "la creación de riqueza para todos", se garantiza la disponibilidad de recursos con los que proveer "de unos buenos servicios públicos de forma sostenible en el tiempo". "Y esto no es ninguna quimera ni un mero anhelo. Es una realidad perfectamente factible. Porque de hecho, ya lo fue durante muchos años en esta comunidad, dando los frutos deseados", ha defendido.

Una tesis habitual en la derecha, pero que ha vuelto a ser criticada por los grupos de izquierda, que defienden que, cuando se bajan los impuestos lo que ocurre es que cae la recaudación. "La rebaja de impuestos que aprobaron en 2014 tuvo un impacto brutal en 2016", afirmó el portavoz de Geroa Bai, Mikel Asiáin, que ha recordado que, según el informe de la Cámara de Comptos de aquel año, UPN dejó Navarra "al borde la quiebra". "Ahora nos proponen la cuadratura del circulo, más gasto con menos ingresos, y eso es carente de rigor", censura Geroa Bai.

El debate derivado así en un cruce de reproches entre Navarra Suma y los partidos que sostienen al Gobierno. Valdemoros asegura que la "inercia" se está agotando y que la política fiscal del Gobierno está lastrando la "competitividad" de Navarra, que "ya no es atractiva". "No estoy proponiendo nada descabellado", ha defendido la portavoz de Navarra Suma, que lamenta que no se tenga en cuenta ninguna de sus propuestas, ni siquiera aquellas que eran similares a las del Gobierno.

Pero sus argumentos no convencen a ningún partido, que uno por uno han denunciado que el modelo de Navarra Suma beneficia a quien más tiene, y que lejos de mejorar la capacidad económica de la región, acabaría generando mayores desigualdades sociales. "Las teorías que defiende Navarra Suma no son nuevas, y ya hemos visto a dónde nos llevan", ha señalado Mikel Buil (Podemos).

Algo que comparte Adolfo Araiz, que reta a la derecha a hacer una estimación real del coste que tendría sus propuestas y que, ante las insistentes quejas por la falta de apoyo a sus medidas, ha recordado que en todo el trámite presupuestario Navarra Suma tampoco ha apoyado ninguna enmienda de EH Bildu.