Las veintiún propuestas del Vaticano contra los abusos sexuales a menores

Estas propuestas incluyen "la elaboración de un vademécum en el que se especifican los pasos a seguir por la autoridad en todos los momentos clave del surgimiento de un caso"

08.02.2020 | 20:31
El Papa Francisco durante la audiencia semanal general ayer en el Vaticano.

Estas propuestas para luchar contra la pederastia en la iglesia incluyen "la elaboración de un vademécum en el que se especifican los pasos a seguir por la autoridad en todos los momentos clave del surgimiento de un caso".

CIUDAD DEL VATICANO.  La elaboración de un protocolo con los pasos a seguir tras una denuncia de abusos a menores o la creación de centros de atención para ayudar a combatirlos, son algunas de las ideas que tiene el Vaticano para luchar contra la pederastia en la iglesia.

Estas ideas han sido propuestas por varias comisiones y  conferencias episcopales y el papa Francisco anunció hoy que se reflexionará sobre ellas durante la reunión que se está celebrando en el Vaticano sobre la protección de los menores y se distribuyeron a todos los participantes.

Estas propuestas, que son un "un simple punto de partida", incluyen "la elaboración de un vademécum en el que se especifican los pasos a seguir por la autoridad en todos los momentos clave del surgimiento de un caso".

 Las veintiún propuestas del Vaticano contra los abusos sexuales

1.- Creación de un "vademécum práctico" que establezca los pasos que las autoridades eclesiásticas deben seguir tras una denuncia.

2.- Establecer "estructuras de escucha" formadas por expertos para realizar un primer análisis de los supuestos casos. 

3.- Elaborar criterios para la implicación directa del obispo o del superior religioso. 

4.- Implementar procedimientos compartidos para el análisis de las acusaciones, la protección de las víctimas y el derecho de defensa de los acusados. 

5.- Informar sobre un caso de abuso a las autoridades civiles y a las autoridades eclesiásticas superiores de acuerdo con las normas civiles y canónicas. 

6.- Revisar periódicamente los protocolos y normas para preservar un ambiente protegido para los menores en todas las estructuras pastorales. 

7.- Establecer protocolos específicos para la gestión de las acusaciones contra los obispos.

8.- Acompañar, proteger y atender a las víctimas, ofreciéndoles todo el apoyo necesario para su completa sanación. 

9.- Impulsar iniciativas de formación de los obispos, superiores, clérigos y agentes pastorales para concienciar sobre las causas y consecuencias de los abusos sexuales.

10.- Preparar procesos de atención pastoral en las comunidades católicas que hayan vivido en su seno casos de abusos, así como penitencias y caminos de recuperación para los culpables.

11.- Colaborar con medios de comunicación y personas para distinguir y reconocer los casos verdaderos de los falsos. 

12.- Elevar la edad mínima para contraer matrimonio a 16 años en el Derecho Canónico.

13.- Incluir a expertos laicos en las investigaciones y juicios canónicos por abusos.

14.- Proteger la presunción de inocencia en los juicios por abusos sexuales, evitando la publicación de listas de imputados antes de la investigación previa y la condena definitiva. 

15.- Respetar el principio de proporcionalidad de la pena y dictaminar que los curas y obispos culpables de abuso a menores abandonen su ministerio. 

16.- Impulsar programas de formación inicial y permanente entre los seminaristas y candidatos al sacerdocio o vida religiosa para consolidar "su madurez humana, espiritual y psicosexual".

17.- Realizar evaluaciones de expertos a los candidatos a curas o a la vida consagrada.

18.- Indicar las normas que rigen el traslado de un seminarista de un seminario a otro.

19.- Formular códigos de conducta "obligatorios" para los curas o voluntarios para "definir los límites apropiados en las relaciones personales".

20.- Ilustrar información y datos sobre los peligros del abuso y sus efectos y sobre cómo reconocer las señales de estos delitos en colaboración con autoridades civiles.

21.- Instituir un organismo de fácil acceso para las víctimas que deseen denunciar los delitos y que sea independiente de la autoridad eclesiástica local, con expertos clérigos y laicos.