David y Roberto: Muerte en África

01.05.2021 | 10:54
David Beriáin (izquierda) y Roberto Fraile (derecha).

"¿Merece la pena jugarse la vida? Preguntaron en una ocasión, "Absolutamente", contestaron

Siempre es difícil empezar a escribir sobre alguien que ha muerto, pero si soy sincero, en esta ocasión, aunque es muy triste, lo cierto es que David Beriain (periodista) y Roberto Fraile (cámara) sabían lo que estaban haciendo, eran perfectamente conscientes del peligro que representaba y, pese a ello, siguieron persiguiendo la caza furtiva de rinocerontes y elefantes, entre otras especies, en un parque natural de Burkina Faso, en la zona del gran Sahel africano, lugar que, desgraciadamente, no es el único donde tienen lugar estas prácticas ilegales que acaban con parte de la fauna protegida. Sus intenciones eran poder captar imágenes para un documental denunciando al mundo entero este atentado. Empeño que les llevó a la muerte junto a otro compañero irlandés. Sí, fueron asesinados por un grupo terrorista, al parecer yihadistas cercanos a Al Qaeda que apoyan al islam. Por lo que si cabe, por su gran trabajo, por su periodismo serio y de investigación, aún tiene mucho más mérito y les hace más grandes.

Quiero decir que en los últimos tiempos ha bajado mucho la credibilidad y el respeto de los periodistas en general, tal vez sea porque casi ninguno es independiente (aunque lo digan), sino más bien casi todos ya tienen una idea fija incluso antes de la noticia, por lo que su trabajo queda muy devaluado. A todo ello tampoco ayudan nada los tertulianos (con o sin titulación) que hay en muchas radios y televisiones, que saben de todo pero realmente no hacen nada profesional. Pero aquí es distinto, estamos hablando de unos periodistas valientes reporteros que se estaban jugando la vida, hacían lo que les apetecía, algo en lo que creían y que querían informar y denunciar la verdad. Ambos ya tenían amplia experiencia en zonas de conflictos.

Creo que David y Roberto han dignificado y dan prestigio al oficio de periodismo en todas sus vertientes. Por tanto este escrito es para recordarles y destacar la loable labor profesional que David y Roberto llevaron a cabo en diferentes puntos del mundo en conflicto.

Y por otra parte, y tal vez lo más importante, que tanto otros periodistas, ONG por la defensa de la fauna y el medio ambiente sigan la importante y necesaria tarea de denunciar estas ilegalidades que poco a poco van terminando o reduciendo a lo más mínimo algunas especies protegidas, pero también a las instituciones para que recuerden a estos héroes y que promuevan estudios, becas, ayudas y convocatorias en pro de reporteros libres con la verdad.

Sí, todo ello para que David y Roberto no vean que sus muertes han sido en vano, sino todo lo contrario, no uno, ahora serán 2, 3, 4 o tal vez docenas de documentales sobre la temática que en esta ocasión nuestros compatriotas estaban realizando en Burkina Faso.

En los últimos 40 años han fallecido en zona de conflictos una docena de reporteros españoles.

Por su nobleza, su humanidad por el deseo y pasión por informar, debemos estar orgullosos. Condolencias a sus familiares y amigos de Navarra, Barakaldo, Salamanca, Valladolid y León.

Descansen en paz David y Roberto.